jueves, mayo 23, 2024
Google search engine

Ansiedad

La objetividad es un concepto abstracto que no se puede fotografiar. Todo el mundo sabe lo que es, pero es imposible encontrar un ejemplo que todo el mundo reconozca como tal. A efectos prácticos es igual que si no existiese y así es cómo deberíamos interpretarlo. Todas las opiniones vienen siempre desde algún sitio concreto: el contexto cultural, la vinculación emocional, la ignorancia, el conocimiento, la presión de la tribu, la soberbia del que se siente elegido, el interés personal, el interés del que paga… Ésta, la mía, también.

Es obvio que la opinión (o análisis, que es lo mismo) que hoy tengo del partido que el Atleti disputó ayer en el Estadio de la Cerámica sería distinta si, habiendo pasado lo mismo, se hubiese jugado en 2007. Sería una si yo fuese un escritor eremita que vive en Ontario (sin acceso a internet) y otra muy distinta viviendo en Madrid y conviviendo con esa especie de caza de brujas que desde hace años hay contra Simeone (y lo que éste representa); esa que practica el puritanismo rancio (y monocolor) que domina la información deportiva en nuestro país y con la que, quieras o no, te encuentras cada vez que sales a la sociedad.

Lo digo honestamente; no sé hasta que punto mi forma de entender el juego del Atlético de Madrid es la reacción natural a un acto gratuito de injusticia y qué parte se corresponde con una visión rigurosa de la táctica y de la técnica. En el fondo da igual. Es lo que es. Decía Oscar Wilde que sólo podemos dar una opinión imparcial sobre las cosas que no nos interesan y que, por eso mismo, las opiniones imparciales carecen de valor.

El partido frente al Villarreal se parece tanto a lo que ya hemos visto antes que el análisis deportivo es bastante menos interesante que el anímico. Cualquier detalle técnico tiene un porqué que se puede explicar desde ese misterio insondable que es la cabeza humana. Los de Simeone saltaron bastante bien a un campo tradicionalmente hostil y que a priori no invitaba a las alegrías. Los colchoneros salieron metidos y adelantaron la presión, aunque es verdad que sin tanto furor o precisión como unos días antes contra el Barça. Controlaron el juego y consiguieron que el de su rival no se saliese de ciertos parámetros. Suficiente. En ese ambiente favorable apareció João Félix, para mí, la mejor noticia del partido para el Atleti. El portugués, muy vertical y participativo los noventa minutos, se preparó un disparo que Asenjo desvió al poste con los dedos. Más clara todavía fue la que tuvo después, cuando lanzó por encima de la portería una gran asistencia de Saúl tras el enésimo desmarque magistral del luso.

Dos fallos de dos. Suficiente material para desalentar al ángel bueno que convive en nuestro cerebro junto al demonio malo. «¿Para qué vamos a presionar si no somos capaces de meterla por debajo del arco iris?», diría ese ser de rabo inquieto y orejas puntiagudas que habita en el subconsciente. «Suelta el balón y así no te verán fallar», insistiría la criatura.

Y claro, el Atleti se vino abajo como un globo pinchado. El Villarreal robo el balón y el espíritu para irse a matar un rival sin heridas aparentes, pero con aparentes muestras de estar herido. La última media hora de los de Simeone fue francamente mala. Inexistentes en ataque, inoperantes en el centro y muy frágiles en defensa. Aun así, mantuvieron la portería a cero. Lo hicieron porque, acertados o no, los jugadores del Atleti son comprometidos y profesionales. Algo que no se les puede negar por mucho que eso sea lo que haga un molestísimo puñado de repartidores de letras escarlatas que dicen ser aficionados colchoneros.

La segunda parte comenzó como la primera; quizá con un punto adicional de agresividad, velocidad y criterio, pero con la misma idea. Los rojiblancos volvieron a dominar el partido y a minimizar el potencial del rival y así volvieron a llegar las ocasiones. Así también, volvieron a desperdiciarlas. El demonio, que había estado callado durante veinte minutos, volvió a despertarse recordando a gritos que había que ganar, que no se podían perder más puntos, que el presupuesto, que la exigencia, que los rivales, que el calentamiento global… Y claro, el Atleti, que el orgullo le impedía volver a venirse abajo, lo que hizo fue romperse. Se fue a por el partido con más corazón que cabeza y con más ganas que fútbol. Pocas veces he visto jugar al Atleti de Simeone un tramo del partido tan loco, tan abierto y tan poco contenido. Uno en el que es cierto que pudo ganar cualquiera de los dos equipos. Uno que no me gustó nada, porque desteto esa fórmula que parece ser tan divertida para el espectador medio.

¿Cómo se sale de esta? Pues no lo sé. Lo que sí que sé es que me fío más de Simeone que de un señor campanudo que dice chascarrillos por la radio. Llamadme ingenuo, pero confío más en el actual cuerpo técnico que en un tuitero de prosa picuda y querencia por el insulto que, según su propia bio, es «amigo de sus amigos». Sobre todo porque creo que el principal problema del Atleti ahora mismo no está en los puntos que le faltan, la pertinaz incapacidad goleadora o una plantilla ridículamente confeccionada con tan solo 20 futbolistas seleccionables. Siendo preocupante todo lo anterior, el principal problema del Atleti está en la cabeza de los jugadores y en la del subconsciente colectivo. Se llama ansiedad.

Ennio Sotanaz
Ennio Sotanaz
Se hace llamar "escritor intruso", pero ya se está convirtiendo en escritor de cabecera. Alimentó un blog en torno al Atleti (“Y los sueños, sueños son”) desde 2007 a 2017 así como otros blogs clandestinos sobre música, cine, series y política. Además, es compositor, cantante, guitarrista y teclista de los 'Happy Losers'. También ha publicado discos en solitario bajo el pseudónimo de Lukah Boo. Entre otras rarezas tiene un título de Ingeniero Industrial firmado por el Rey.
RELATED ARTICLES

1 COMENTARIO

  1. Para mi además de la ansiedad. También veo veo que a la hora de rematar a excepción de Joao. No veo intención, esa mala uva que hace falta para llevar el balón a las redes. No se si será a causa de la ansiedad o del subconsciente como te refieres.
    Ojalá tengamos un pelín de de suerte entre la pelota y cambie esta tendencia.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
Google search engine

Most Popular

Recent Comments

Perikorro en Con contundencia
Alberto Patiño Varela en Los antimadridistas
Xavi Verger en Vinicius saca el cañón
Perikorro en Vivos con Fati-ga
Perikorro en La del Pirata bueno
Diego en Los sufridores
Diego en Viva el rey
Juan De Dios Luna Cijanes en La posesión y los tulipanes
Perikorro en Minority Report
Dr en Las viudas
Diego en Las viudas
Perikorro en Las viudas
Perikorro en Gaspartismo Reloaded
Diego en Viva la Vuelta
Dr en Viva Irlanda
Diego en Viva Irlanda
Diego en Decíamos ayer
Diego en Paz y amor
Dr en Paz y amor
Diego en Paz y amor
Diego en Vuela Supermán
Diego en Vuela Supermán
Diego en El trampolín
Perikorro en Salvar a Barrabás
Coral en Truman
Jose Avellaneda Perez en Los ídolos
María en Calles vacías
Amiguel en El pendejo de turno
Silvia Nebreda en Palabras y lágrimas
Manitu69 en This is Atleti
Alejandro Rincón Rubio en ¿Es Jovic un mediapunta?
Diego A. en Elogio de la locura
Juan De Dios Luna Cijanes en Efectividad máxima
Alfrez en Oda al populismo
Alfrez en Oda al populismo
Diego en Oda al populismo
Manitu69 en Oda al populismo
Fiodor Dostoievski en ¿Suerte o talento?
EUGENIO JORDAN en El cisne blanco
Frank Terraces en Historia del segundo Atleti
Hassandudeim en Historia del segundo Atleti
Perikorro en Aquí un Zidanista
Hassansudeim en Fichar a Descartes
Frank Terraces en Fichar a Descartes
Michael en Nacho y la tristeza
Irene García en Entre cero y nada
Roberto Gómez González en Entre cero y nada
Hassansudeim en Primeras impresiones
Rafael Sánchez Sánchez en Correa, Oblak y feliz año nuevo
Juanma Jiménez en Sólo fútbol
Jules en Sólo fútbol
Che en Trigo limpio
Gracias Faubert en Trigo limpio
Hassansudeim en Trigo limpio
Xabier en Trigo limpio
Juan carlos en Trigo limpio
Óscar Laguna en Ansiedad
Juan De Dios Luna Cijanes en El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos
Joan Del Valle en El tamaño importa (y mucho)
Jose Carlos Torrenova Lozano en Mucho más importante que todo eso
Pascual Vicente Martínez Gimeno en Dos años A La Contra
Yessy arreola en El encanto de los Nicas
Julie Bello Abaunza en El encanto de los Nicas
Vicente Martin-Pozuelo Cantos en Good Bye, Lenin!
yerry en Don Cenizo
IGWT en Relatividad
Manitu69 en Hacerse viejo
Tony en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Grandes éxitos de ayer y hoy
Esuardo en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Victoria sin identidad
Frank Terraces en Bendita normalidad
Francisco en Victoria sin identidad
Julián Martín Fernández en Rodrygo hace viejo a Vinicius
J. J. Creamer en Los héroes de Bowie
Joselito en Éxito sin cimientos
Juan de Dios Luna Cijanes en Ansufatización
Juan De Dios Luna Cijanes en El ciclismo se ablanda
Frank Terraces en Desapego
Juan De Dios Luna Cijanes en Movistar no se rinde
Juan de Dios Luna Cijanes en Queremos tanto a Roglic
Frank Terraces en Hace dos meses
Juan De Dios Luna Cijanes en Nada por aquí, Neymar por allá
Juan De Dios Luna Cijanes en Hoy me he acordado de Lucho Herrera
Juan De Dios Luna Cijanes en Un colombiano en la luna
Juan De Dios Luna Cijanes en El Tour se achica ante Bernal
Juan de Dios Luna Cijanes en Bernal rompe el cielo
Juan De Dios Luna Cijanes en Bernal quiere el Tour
Eberhard Torres Calderón en Cuarenta años de La vida de Brian
Juan De Dios Luna Cijanes en Pinot quiere el Tour y Mikel Landa no se rinde
Frank Terraces en El Atlético más merengue
Juan De Dios Luna Cijanes en La suerte dispara contra Landa
Diego en El fugitivo
Diego en Sopor de France
Juan De Dios Luna Cijanes en El Talento Desperdiciado I: George Best
Juan De Dios Luna Cijanes en Friedenreich: Pelé antes de Pelé
Frank Terraces en La Feria de la Carne
Frank Terraces en El altar de Pérgamo
Juan De Dios Luna Cijanes en Ni cinco de bola
José Antonio Gutiérrez en No cambies tus sueños, cambia el mundo
Antonio Lopez Lobeto en Los doce trabajos de Hércules
Francisco Pedrajas Raya en Ramos-Florentino: Pimpinela en el Madrid
Antonio Lopez Lobeto en Mi pájaro es mejor que el tuyo
Stockton en Bon voyage
Juan De Dios Luna Cijanes en El problema del Barça es el relato
Perikorro en Tantas mareas, marean
Perikorro en No me gusta el cricket
Carmelo en La venda ya cayó
Antonio Jesús Zarza Moreno en ¿Marino o submarino?
Lorenzo Dominguez Sanchez en Gracias, Florentino
Joaquín en Camino a Vitoria
Robert Lee en El que se va, ya no es
victor martín marron en Quiten de ahí a esa loca
Martín Vallejo platero en El borde de la piscina
Diego en Gracias, Johan
jose antonio medrano en Gracias, Johan
Jorge Florido en Gracias, Johan
Javier en Gracias, Johan
Esteban en Gracias, Johan
Fran en Gracias, Johan
5contraelcalvo en Esperando a Zidane
Perikorro en Esperando a Zidane
Elaine Cristina en Casillas, el homenaje pendiente
Tomás Luis de Victoria en No, lo ponemos todo al centro
Tomás Luís de Victoria en Casillas, el homenaje pendiente
Lucas en Benzema FC
Carlos Antonio Suárez fornelino en Jugarse «nada»
Antonio Lopez Lobeto en Siete equipos para tres descensos
Víctor Raúl Valladares en El Real Madrid se queda solo
IÑAKI ASENSIO CALATAYUD en Ter Stegen, el portero de la T-10
José Ramón García en Ilusión en el nuevo White Hart Lane
JOSE ANTONIO FERNANDEZ PLAZA en Héctor del Mar, tal como éramos
Lucas en Oh, capitán
José Luis Heras en Usted tiene el faro roto
Juan J Rodriguez en Usted tiene el faro roto
Jairo Castillo en El Madrid de la triste figura
Rod en Au revoir
Cristian Galván en Motociclismo e hipocresía
Hassansudeim en La trampa perfecta
Juan De Dios Luna Cijanes en La trampa perfecta
Antonio Lopez Lobeto en Cuestión de fe
Martín Vallejo platero en Marcó Isco, ganó Zidane
Eliseo en Vuelve Zidane
Juan De Dios Luna Cijanes en La esperanza
Juan de Dios Luna Cijanes en La muerte del emperador
Maria Jose en Tropismo
María Jesús en Tropismo
Antonio Lopez Lobeto en El amor no siempre gana
SanEmeterio For Atle en Bienvenidos al espectáculo de minstrel
Elaine Cristina en El empate perfecto
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en La revancha perpetua
Antonio Lopez Lobeto en Al límite de la filosofía
Juan de Dios Luna Cijanes en La ley del mínimo esfuerzo
Antonio Lopez Lobeto en Milagro Kvitova
Carlos Leo Castellanos en Cristiano ya no va de farol
Marcos Da Silva en El tamaño importa (y mucho)
Antonio Lopez Lobeto en Promesas que todavía lo son
Gustavo Del río manzano en Quince años sin el mejor: Chava Jiménez
ROSA MARIA cuesta guerrero en A propósito de Laura
Irene García en Vidrio roto
AA - Rod en Vidrio roto
Juan Luna Cijanes en Solari y la teoría del melón
Antonio Lopez Lobeto en El valor de las palabras
Raúl Ávila en El traje de toda la vida
Miguel Morán en Godín es El Cid Campeador
Ricardo Moreno Castillo en La adolescencia duele
Aminie Filippi en La adolescencia duele
Miguel Angel Hidalgo Mena en Historia de un superviviente
Alfrez en Por los cojones
Paulino en Por los cojones
ROSA MARIA cuesta guerrero en La adolescencia duele
Luis Miguel en Y el presidente, ¿qué?
Oscar Redondo Callado en Tour 2019: Un espanto de recorrido
Santiago Peraza en A LA CONTRA, primer aniversario
Teddy Sagarrasantos@hotmail.com en Bienvenidos al mágico mundo de Oz