lunes, mayo 27, 2024
Google search engine
InicioFútbolAlfredo Santaelena: "Me acerqué a Bebeto y le dije: mételo, cabrón"

Alfredo Santaelena: «Me acerqué a Bebeto y le dije: mételo, cabrón»

A menudo, le veo por el barrio paseando al perro por el parque de Arcentales. Incluso, por las mañanas. Y entonces uno se pone a pensar que, detrás de esa imagen cotidiana o silenciosa, hay un hombre que fue un futbolista tan importante en Atlético y Depor en los noventa. Que dirían los niños si lo supiesen. A los 51 años, Alfredo Santaelena es un entrenador en paro, un hombre al que el teléfono puede cambiar la vida en cualquier momento. Siempre ha entrenado en Segunda B o Tercera (Pegaso, Cobeña, Marbella, San Sebastián de los Reyes…) pero no desconfía de que algún día tenga la oportunidad de entrenar en Primera.

—¿Simeone o Alfredo en el banquillo?
—No sé. Somos distintos. Saber yo creo que sabemos igual. Pero cada uno tiene su método, una forma de jugar: yo defiendo un ataque más organizado. Pero también es cierto que esto se mide por resultados y que el que mejor conoce a los futbolistas es el que más tiempo está con ellos.

—Fue usted un futbolista importante. Sin embargo, es un entrenador desconocido.
—He tenido buenos momentos. Pero uno tiene que tener esa suerte que a mí ha podido faltarme. Ahora ves entrenadores, que casi sin ninguna experiencia previa, llegan a entrenar en Primera. ¿Qué lógica tiene eso? ¿Cómo lo puedo ver yo, que me retiré a los 33 años, tengo 51 y, desde entonces, prácticamente no he dejado de entrenar? Pero no desconfío de que algún llegue mi oportunidad.

—A su edad, hay gente ya prejubilada.
—Sí, es normal tal y como está el trabajo, no me extraña…

—Son 51 años.
—Pero yo me siento joven. A los 51 años aún somos jóvenes en esta sociedad de hoy. Si me dice antes, en la época en la que mi padre tenía esta edad… Pero, claro, es que su vida tampoco se podía comparar a la mía. Él trabajaba en Pegaso, con productos malos para el organismo… Eso es otra historia.

—¿Qué queda del futbolista que fue usted?
—Lo que quiera la gente que quede. Soy el mismo que salió de un barrio humilde como Vicálvaro donde bajaba a la calle con mi bocadillo de chorizo para merendar y ahí me pasaba el día jugando al fútbol, al rescate, a lo que fuese.  Yo siempre le digo a mis hijos que no cambiaría mi infancia por nada. Salías a la calle, había cuatro coches… Luego, te diste cuenta de que allí también se cumplían sueños. De hecho, dos chavales casi de mi quinta como García Calvo, Martín Vellisca y yo llegamos a jugar en Primera saliendo de ese barrio.

—Llegó pronto al Atlético.
—Pero mi verdadero día fue uno en el que vino mi padre de trabajar de la fábrica y me dijo que en el Pegaso estaban haciendo pruebas a chavales de 12 años. Mi ilusión siempre era jugar en un campo de hierba natural bien cuidada, y el del Pegaso era un campo espectacular en lo alto de un cerro al que le daba el sol. No podía ser más bonito y que, de repente, yo pudiera tener esa oportunidad…

—Lo que pasa en la infancia no se olvida nunca.
—Sí, está claro, pero mire cómo sería el campo del Pegaso que siempre recuerdo una anécdota. Cuando vino la selección alemana al Mundial de España 82 fue el primer campo en el que entrenaron nada más dejar las cosas en el hotel. Al día siguiente, los llevaron a la vieja Ciudad Deportiva del Madrid y dijeron que no, que ellos querían volver al campo del primer día y le estoy hablando de futbolistas como Breitner, Briegel, Rummenigge… Pero es que aquel campo del Pegado era increíble.

—Fue un gran verano aquel del Mundial 82.
—Yo tenía 14 años. Recuerdo que vi la final de vacaciones en un pueblo de Segovia. Jamás se me borrará de la memoria el momento en el que marca el gol Tardelli y recuerdo que les dije a mis amigos, «algún día yo meteré un gol como ése», y no solo metí uno en el Bernabéu. Metí dos, uno que hizo campeón de Copa al Atlético frente al Mallorca y otro al Depor frente al Valencia. Con esto quiero decir que a veces el subconsciente nos manda encargos que, al final, puedes cumplir. Yo los cumplí.

—Acaba de recordar una obra maestra: el Depor de Arsenio.
—Sí, ya lo creo pero es que, por encima de todo, aquel equipo era una familia: los que lo vivimos dentro no podemos recordar nada mejor que eso.

—Hace poco volvimos a ver a Arsenio en un Informe Robinson y ya apenas hablaba: no decía nada.
—Sí, claro, porque el míster está muy mayor, debe darse cuenta de que yo llegué al Depor en el año 93 y él ya tenía una edad. Pero siempre lo recordaré dentro de una época maravillosa, entre otras cosas porque llegué a La Coruña entre los 25 y 30 años, que, para mí, siempre será la mejor edad que puede tener un futbolista. Igual ahora se puede prolongar unos años más, pero en mi época era así.

Liaño, Aldana, Paco Jémez, Mauro Silva, Djukic, López Rekarte. Abajo, Manjarín, Fran, Alfredo, Nando y Bebeto.

—¿Cómo vivió el penalti de Djukic?
—Nada más pitarlo, me acuerdo que me dirigí a Bebeto y le dije, ‘metelo, cabrón’ cariñosamente, pero cuando vi que se agachaba y se ponía a rezar… Por eso tenemos que agradecerle a Djukic que fuese valiente, que asumiese esa responsabilidad porque el mero hecho de estar ahí para el Depor, que entonces era un club muy humilde… No era fácil estar ahí. Pero es que se había fichado tan bien… Yo siempre digo que el reflejo fue Mauro Silva. Cuando vino no le conocía nadie. Cuando le conocimos nos dimos cuenta de que el Depor había fichado al mejor mediocentro defensivo de la historia del fútbol. No he visto otro igual.

—Qué tiempos aquellos.
—Fue una etapa muy buena, pero creo que como lo había sido siempre, para mí. Yo venía de un Atlético, donde siempre había quedado entre los cuatro primeros. Es más, de 11 años que jugué en Primera, ocho veces quedé entre los cuatro primeros lo que quiere decir que en una época como la de hoy hubiese jugado ocho Champions. Pero la diferencia es que entonces quedabas cuarto y te echaban la bronca. Ahora, sin embargo, se celebra casi como un título, porque juegas la Champions pero entonces había años en los que no te daba derecho a jugar ni la UEFA…

—¿Resolvió la vida con el fútbol?
—No, no. No era como ahora, y eso que yo hice las cosas con cabeza. Ahora, un jugador que llega a Primera tal vez pueda resolver la vida. Pero entonces no y fíjese que en el Depor siempre estábamos arriba, que fuimos campeones de Copa, que llegamos a luchar por la Liga… Pero, a fin de cuentas, era un club humilde. Ése fue el gran triunfo que nunca nos cansaremos de recordar.

—Nunca ha entrenado usted en Primera. ¿Eso significa que no es un buen entrenador?
—No lo creo. Lo he demostrado en categorías más duras como la Tercera, la Segunda B, donde está el barro, donde está lo complicado, donde te encuentras con jugadores que se levantan a las siete de la mañana a trabajar…, sean abogados, sean albañiles, sean lo que sean. Yo tuve a uno en el Pegaso, Canguro, que fue el máximo goleador, que se dedicaba a descargar leña y que a menudo se me presentaba por las tardes con las piernas cansadas y tenía que decirle, ‘no te preocupes, no hagas esto, tú el trabajo de fuerza ya lo has hecho por la mañana’.

—Qué historias.
—Por eso le digo que a veces lo más fácil es en Primera donde está todo medido o donde casi siempre tienes tantos medios… Por eso mismo todos los entrenadores queremos entrenar en Primera y, como ya le dije antes, no desconfío de que algún día llegue mi oportunidad. He pasado por todos los sitios. Me parece que la merezco.  Pero hay que tener esa suerte, ese momento.

Artículo anterior
Artículo siguiente
RELATED ARTICLES

1 COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
Google search engine

Most Popular

Recent Comments

Perikorro en Con contundencia
Alberto Patiño Varela en Los antimadridistas
Xavi Verger en Vinicius saca el cañón
Perikorro en Vivos con Fati-ga
Perikorro en La del Pirata bueno
Diego en Los sufridores
Diego en Viva el rey
Juan De Dios Luna Cijanes en La posesión y los tulipanes
Perikorro en Minority Report
Dr en Las viudas
Diego en Las viudas
Perikorro en Las viudas
Perikorro en Gaspartismo Reloaded
Diego en Viva la Vuelta
Dr en Viva Irlanda
Diego en Viva Irlanda
Diego en Decíamos ayer
Diego en Paz y amor
Dr en Paz y amor
Diego en Paz y amor
Diego en Vuela Supermán
Diego en Vuela Supermán
Diego en El trampolín
Perikorro en Salvar a Barrabás
Coral en Truman
Jose Avellaneda Perez en Los ídolos
María en Calles vacías
Amiguel en El pendejo de turno
Silvia Nebreda en Palabras y lágrimas
Manitu69 en This is Atleti
Alejandro Rincón Rubio en ¿Es Jovic un mediapunta?
Diego A. en Elogio de la locura
Juan De Dios Luna Cijanes en Efectividad máxima
Alfrez en Oda al populismo
Alfrez en Oda al populismo
Diego en Oda al populismo
Manitu69 en Oda al populismo
Fiodor Dostoievski en ¿Suerte o talento?
EUGENIO JORDAN en El cisne blanco
Frank Terraces en Historia del segundo Atleti
Hassandudeim en Historia del segundo Atleti
Perikorro en Aquí un Zidanista
Hassansudeim en Fichar a Descartes
Frank Terraces en Fichar a Descartes
Michael en Nacho y la tristeza
Irene García en Entre cero y nada
Roberto Gómez González en Entre cero y nada
Hassansudeim en Primeras impresiones
Rafael Sánchez Sánchez en Correa, Oblak y feliz año nuevo
Juanma Jiménez en Sólo fútbol
Jules en Sólo fútbol
Che en Trigo limpio
Gracias Faubert en Trigo limpio
Hassansudeim en Trigo limpio
Xabier en Trigo limpio
Juan carlos en Trigo limpio
Óscar Laguna en Ansiedad
Juan De Dios Luna Cijanes en El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos
Joan Del Valle en El tamaño importa (y mucho)
Jose Carlos Torrenova Lozano en Mucho más importante que todo eso
Pascual Vicente Martínez Gimeno en Dos años A La Contra
Yessy arreola en El encanto de los Nicas
Julie Bello Abaunza en El encanto de los Nicas
Vicente Martin-Pozuelo Cantos en Good Bye, Lenin!
yerry en Don Cenizo
IGWT en Relatividad
Manitu69 en Hacerse viejo
Tony en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Grandes éxitos de ayer y hoy
Esuardo en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Victoria sin identidad
Frank Terraces en Bendita normalidad
Francisco en Victoria sin identidad
Julián Martín Fernández en Rodrygo hace viejo a Vinicius
J. J. Creamer en Los héroes de Bowie
Joselito en Éxito sin cimientos
Juan de Dios Luna Cijanes en Ansufatización
Juan De Dios Luna Cijanes en El ciclismo se ablanda
Frank Terraces en Desapego
Juan De Dios Luna Cijanes en Movistar no se rinde
Juan de Dios Luna Cijanes en Queremos tanto a Roglic
Frank Terraces en Hace dos meses
Juan De Dios Luna Cijanes en Nada por aquí, Neymar por allá
Juan De Dios Luna Cijanes en Hoy me he acordado de Lucho Herrera
Juan De Dios Luna Cijanes en Un colombiano en la luna
Juan De Dios Luna Cijanes en El Tour se achica ante Bernal
Juan de Dios Luna Cijanes en Bernal rompe el cielo
Juan De Dios Luna Cijanes en Bernal quiere el Tour
Eberhard Torres Calderón en Cuarenta años de La vida de Brian
Juan De Dios Luna Cijanes en Pinot quiere el Tour y Mikel Landa no se rinde
Frank Terraces en El Atlético más merengue
Juan De Dios Luna Cijanes en La suerte dispara contra Landa
Diego en El fugitivo
Diego en Sopor de France
Juan De Dios Luna Cijanes en El Talento Desperdiciado I: George Best
Juan De Dios Luna Cijanes en Friedenreich: Pelé antes de Pelé
Frank Terraces en La Feria de la Carne
Frank Terraces en El altar de Pérgamo
Juan De Dios Luna Cijanes en Ni cinco de bola
José Antonio Gutiérrez en No cambies tus sueños, cambia el mundo
Antonio Lopez Lobeto en Los doce trabajos de Hércules
Francisco Pedrajas Raya en Ramos-Florentino: Pimpinela en el Madrid
Antonio Lopez Lobeto en Mi pájaro es mejor que el tuyo
Stockton en Bon voyage
Juan De Dios Luna Cijanes en El problema del Barça es el relato
Perikorro en Tantas mareas, marean
Perikorro en No me gusta el cricket
Carmelo en La venda ya cayó
Antonio Jesús Zarza Moreno en ¿Marino o submarino?
Lorenzo Dominguez Sanchez en Gracias, Florentino
Joaquín en Camino a Vitoria
Robert Lee en El que se va, ya no es
victor martín marron en Quiten de ahí a esa loca
Martín Vallejo platero en El borde de la piscina
Diego en Gracias, Johan
jose antonio medrano en Gracias, Johan
Jorge Florido en Gracias, Johan
Javier en Gracias, Johan
Esteban en Gracias, Johan
Fran en Gracias, Johan
5contraelcalvo en Esperando a Zidane
Perikorro en Esperando a Zidane
Elaine Cristina en Casillas, el homenaje pendiente
Tomás Luis de Victoria en No, lo ponemos todo al centro
Tomás Luís de Victoria en Casillas, el homenaje pendiente
Lucas en Benzema FC
Carlos Antonio Suárez fornelino en Jugarse «nada»
Antonio Lopez Lobeto en Siete equipos para tres descensos
Víctor Raúl Valladares en El Real Madrid se queda solo
IÑAKI ASENSIO CALATAYUD en Ter Stegen, el portero de la T-10
José Ramón García en Ilusión en el nuevo White Hart Lane
JOSE ANTONIO FERNANDEZ PLAZA en Héctor del Mar, tal como éramos
Lucas en Oh, capitán
José Luis Heras en Usted tiene el faro roto
Juan J Rodriguez en Usted tiene el faro roto
Jairo Castillo en El Madrid de la triste figura
Rod en Au revoir
Cristian Galván en Motociclismo e hipocresía
Hassansudeim en La trampa perfecta
Juan De Dios Luna Cijanes en La trampa perfecta
Antonio Lopez Lobeto en Cuestión de fe
Martín Vallejo platero en Marcó Isco, ganó Zidane
Eliseo en Vuelve Zidane
Juan De Dios Luna Cijanes en La esperanza
Juan de Dios Luna Cijanes en La muerte del emperador
Maria Jose en Tropismo
María Jesús en Tropismo
Antonio Lopez Lobeto en El amor no siempre gana
SanEmeterio For Atle en Bienvenidos al espectáculo de minstrel
Elaine Cristina en El empate perfecto
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en La revancha perpetua
Antonio Lopez Lobeto en Al límite de la filosofía
Juan de Dios Luna Cijanes en La ley del mínimo esfuerzo
Antonio Lopez Lobeto en Milagro Kvitova
Carlos Leo Castellanos en Cristiano ya no va de farol
Marcos Da Silva en El tamaño importa (y mucho)
Antonio Lopez Lobeto en Promesas que todavía lo son
Gustavo Del río manzano en Quince años sin el mejor: Chava Jiménez
ROSA MARIA cuesta guerrero en A propósito de Laura
Irene García en Vidrio roto
AA - Rod en Vidrio roto
Juan Luna Cijanes en Solari y la teoría del melón
Antonio Lopez Lobeto en El valor de las palabras
Raúl Ávila en El traje de toda la vida
Miguel Morán en Godín es El Cid Campeador
Ricardo Moreno Castillo en La adolescencia duele
Aminie Filippi en La adolescencia duele
Miguel Angel Hidalgo Mena en Historia de un superviviente
Alfrez en Por los cojones
Paulino en Por los cojones
ROSA MARIA cuesta guerrero en La adolescencia duele
Luis Miguel en Y el presidente, ¿qué?
Oscar Redondo Callado en Tour 2019: Un espanto de recorrido
Santiago Peraza en A LA CONTRA, primer aniversario
Teddy Sagarrasantos@hotmail.com en Bienvenidos al mágico mundo de Oz