lunes, mayo 27, 2024
Google search engine
InicioLiga SantanderReal MadridCartas de un madridista millenial: el equipo del pueblo

Cartas de un madridista millenial: el equipo del pueblo

Vientos del pueblo me llevan
vientos del pueblo me arrastran.
Me esparcen el corazón,
y me aventan la garganta.

Miguel Hernández

Querido P.:

En las horas antes de un derbi no soy persona de modo que, mientras el tiempo transcurría a paso de ciempiés, ayer recurrí a uno de los pocos analgésicos que conservo y para los que no requiero receta. Acariciando los lomos de mi exigua biblioteca –denominarla así constituye un desmesurado abuso-, mis ojos se detuvieron en la antología de Miguel Hernández que incluye, entre otros, el poemario publicado por el de Orihuela en 1937 y que tiene por encabezado el sugestivo título “Viento del pueblo”. No pude contener la sonrisa. En la semana del cruce de declaraciones entre Simeone y Zidane acerca de quién encarna el papel de equipo popular en España parecía de lo más pertinente hojearlo por enésima vez.

Soy consciente de que a ti el debate te resultará estéril y hasta ofensivo. El Madrid de tu época no admitía discusión en cuanto a su protagonismo entre las afinidades castizas. Con las escasas excepciones geográficas esperadas, los blancos suponían la elección predilecta de la masa, que, como mucho, a veces lo disimulaba con la boca pequeña mediante el empleo del subterfugio del “segundo equipo”, tras el de la ciudad o la provincia locales. Aunque en la mayoría de ocasiones ni eso, y de forma absolutamente comprensible. El pueblo, pese a lo que intentan vender algunos estetas admiradores de la nostalgie de la boue, se refocila lo menos posible en la miseria y la ignorancia. No ama la derrota como un destino poético, sino que quiere progresar, y, sin poseer excesivas ambiciones ni alharacas, sí que gusta de sentirse parte de algo más grande. De ahí la condición terapéutica que el Madrid tuvo durante décadas para tantos españolitos que, un poco como decía Cánovas, no tenían opción de enorgullecerse de otra cosa.

Existe un sector de prosistas colchoneros que, sin embargo, insisten en nutrirse del potencial conmovedor de la derrota y aprovechan la –cada vez menor- inferioridad presupuestaria del Atlético para apropiarse de una etiqueta popular en la que se reconocen más guapos. Hasta ahí poco que decir, cada uno está en su derecho de literaturizar el fútbol como le plazca. El problema viene cuando intentan estirar el concepto para que encaje como un guante en todos los rasgos e idiosincrasia del cholismo. Por ejemplo, cuando asocian “lo popular” a determinados planteamientos tácticos, crudos y poco vistosos, monopolizando sin complejos la cultura del esfuerzo –algo de por sí discutible: ¿acaso los apoyos al primer toque y el juego combinativo y fluido no requieren de largas horas de ensayo, quién sabe si más que los repliegues y coberturas?-. Simeone, más listo que el hambre, bebe de esas fuentes y trata de explotar la natural adhesión que el neutral suele regalar al más débil para convertir cada derbi, a base de sudor y honradez –valores sencillos-, en una suerte de conflicto moral entre dos formas de existir en el mundo; impostado teatrillo justificador en el que los papeles se repartan de manera inapelable. Y con eso, el Atlético de Madrid se teje una red de seguridad, digna y autosatisfecha que les permite mantener la cabeza alta si pierden y elevarla mucho más si logran la proeza de acabar con el Mal.

Por desgracia para el relato, basta con leer a Miguel Hernández para percatarse de que el recreo en la esencia del lumpen es más un divertimento de nuevos ricos que una actitud de quien pertenece de verdad a dicha clase social. Cuando el poeta valenciano miraba al niño yuntero –ese Joao Félix, todo talento y delicadeza, condenado a correr como un descosido: contar sus años no sabe y ya sabe que el sudor es una corona grave de sal para el labrador pasador-, no se complacía en el espectáculo, sino que deseaba liberar al chiquillo de su sino terrible. Del mismo modo que muchos aficionados rojiblancos, posiblemente los más llanos, se permiten hacer muecas y desearían un destino diferente cada vez que su entrenador se refugia en las tablas o realiza una sustitución más cicatera que humilde.

No estoy seguro de que acepten mis consejos, pero creo que el Atlético debiera alejarse del afán de exacerbada modestia que algunos de sus hinchas le atribuyen, en puro ejercicio instagramero de esteticismo –“fui a Sudamérica y es increíble con lo poco que son felices, qué envidia”-. Porque, como club históricamente grande que es a pesar de todos los discursos folclóricos, se merece mucho más que el mero regocijo en las carreras y las entradas fuertes. Como pudo comprobar el mismo Simeone en la final de la Copa de Europa en Milán, cuando tuvo al Madrid contra las cuerdas, pero, por ser fiel a un ideal excesivamente contenido, guardó la ropa y evitó arriesgar para conseguir la victoria antes de los penaltis. Con el desenlace por todos conocido.

Los bueyes doblan la frente, / impotentemente mansa, / delante de los castigos: los leones la levantan / y al mismo tiempo castigan / con su clamorosa zarpa.
Nunca medraron los bueyes en los páramos de España.

Saludos afectuosos.

P.

RELATED ARTICLES

2 COMENTARIOS

  1. Uno de los valores principales «del pueblo» es la humildad, esa que lleva a no estar constantemente dando la brasa al mundo entero con los éxitos obtenidos.
    Otro de los valores «del pueblo» es la igualdad de clases, todos son iguales, no existen ni estrellas ni estrellitas (por muchas camisetas que vendan).
    Y finalmente, entre los atributos «del pueblo» no figura la opulencia, y si, 300 millones de euros marcan una diferencia clara entre uno y otro.

    Soberbia, clasismo y opulencia. Demasiado para cualquiera y mucho más para Miguel Hernández.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
Google search engine

Most Popular

Recent Comments

Perikorro en Con contundencia
Alberto Patiño Varela en Los antimadridistas
Xavi Verger en Vinicius saca el cañón
Perikorro en Vivos con Fati-ga
Perikorro en La del Pirata bueno
Diego en Los sufridores
Diego en Viva el rey
Juan De Dios Luna Cijanes en La posesión y los tulipanes
Perikorro en Minority Report
Dr en Las viudas
Diego en Las viudas
Perikorro en Las viudas
Perikorro en Gaspartismo Reloaded
Diego en Viva la Vuelta
Dr en Viva Irlanda
Diego en Viva Irlanda
Diego en Decíamos ayer
Diego en Paz y amor
Dr en Paz y amor
Diego en Paz y amor
Diego en Vuela Supermán
Diego en Vuela Supermán
Diego en El trampolín
Perikorro en Salvar a Barrabás
Coral en Truman
Jose Avellaneda Perez en Los ídolos
María en Calles vacías
Amiguel en El pendejo de turno
Silvia Nebreda en Palabras y lágrimas
Manitu69 en This is Atleti
Alejandro Rincón Rubio en ¿Es Jovic un mediapunta?
Diego A. en Elogio de la locura
Juan De Dios Luna Cijanes en Efectividad máxima
Alfrez en Oda al populismo
Alfrez en Oda al populismo
Diego en Oda al populismo
Manitu69 en Oda al populismo
Fiodor Dostoievski en ¿Suerte o talento?
EUGENIO JORDAN en El cisne blanco
Frank Terraces en Historia del segundo Atleti
Hassandudeim en Historia del segundo Atleti
Perikorro en Aquí un Zidanista
Hassansudeim en Fichar a Descartes
Frank Terraces en Fichar a Descartes
Michael en Nacho y la tristeza
Irene García en Entre cero y nada
Roberto Gómez González en Entre cero y nada
Hassansudeim en Primeras impresiones
Rafael Sánchez Sánchez en Correa, Oblak y feliz año nuevo
Juanma Jiménez en Sólo fútbol
Jules en Sólo fútbol
Che en Trigo limpio
Gracias Faubert en Trigo limpio
Hassansudeim en Trigo limpio
Xabier en Trigo limpio
Juan carlos en Trigo limpio
Óscar Laguna en Ansiedad
Juan De Dios Luna Cijanes en El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos
Joan Del Valle en El tamaño importa (y mucho)
Jose Carlos Torrenova Lozano en Mucho más importante que todo eso
Pascual Vicente Martínez Gimeno en Dos años A La Contra
Yessy arreola en El encanto de los Nicas
Julie Bello Abaunza en El encanto de los Nicas
Vicente Martin-Pozuelo Cantos en Good Bye, Lenin!
yerry en Don Cenizo
IGWT en Relatividad
Manitu69 en Hacerse viejo
Tony en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Grandes éxitos de ayer y hoy
Esuardo en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Victoria sin identidad
Frank Terraces en Bendita normalidad
Francisco en Victoria sin identidad
Julián Martín Fernández en Rodrygo hace viejo a Vinicius
J. J. Creamer en Los héroes de Bowie
Joselito en Éxito sin cimientos
Juan de Dios Luna Cijanes en Ansufatización
Juan De Dios Luna Cijanes en El ciclismo se ablanda
Frank Terraces en Desapego
Juan De Dios Luna Cijanes en Movistar no se rinde
Juan de Dios Luna Cijanes en Queremos tanto a Roglic
Frank Terraces en Hace dos meses
Juan De Dios Luna Cijanes en Nada por aquí, Neymar por allá
Juan De Dios Luna Cijanes en Hoy me he acordado de Lucho Herrera
Juan De Dios Luna Cijanes en Un colombiano en la luna
Juan De Dios Luna Cijanes en El Tour se achica ante Bernal
Juan de Dios Luna Cijanes en Bernal rompe el cielo
Juan De Dios Luna Cijanes en Bernal quiere el Tour
Eberhard Torres Calderón en Cuarenta años de La vida de Brian
Juan De Dios Luna Cijanes en Pinot quiere el Tour y Mikel Landa no se rinde
Frank Terraces en El Atlético más merengue
Juan De Dios Luna Cijanes en La suerte dispara contra Landa
Diego en El fugitivo
Diego en Sopor de France
Juan De Dios Luna Cijanes en El Talento Desperdiciado I: George Best
Juan De Dios Luna Cijanes en Friedenreich: Pelé antes de Pelé
Frank Terraces en La Feria de la Carne
Frank Terraces en El altar de Pérgamo
Juan De Dios Luna Cijanes en Ni cinco de bola
José Antonio Gutiérrez en No cambies tus sueños, cambia el mundo
Antonio Lopez Lobeto en Los doce trabajos de Hércules
Francisco Pedrajas Raya en Ramos-Florentino: Pimpinela en el Madrid
Antonio Lopez Lobeto en Mi pájaro es mejor que el tuyo
Stockton en Bon voyage
Juan De Dios Luna Cijanes en El problema del Barça es el relato
Perikorro en Tantas mareas, marean
Perikorro en No me gusta el cricket
Carmelo en La venda ya cayó
Antonio Jesús Zarza Moreno en ¿Marino o submarino?
Lorenzo Dominguez Sanchez en Gracias, Florentino
Joaquín en Camino a Vitoria
Robert Lee en El que se va, ya no es
victor martín marron en Quiten de ahí a esa loca
Martín Vallejo platero en El borde de la piscina
Diego en Gracias, Johan
jose antonio medrano en Gracias, Johan
Jorge Florido en Gracias, Johan
Javier en Gracias, Johan
Esteban en Gracias, Johan
Fran en Gracias, Johan
5contraelcalvo en Esperando a Zidane
Perikorro en Esperando a Zidane
Elaine Cristina en Casillas, el homenaje pendiente
Tomás Luis de Victoria en No, lo ponemos todo al centro
Tomás Luís de Victoria en Casillas, el homenaje pendiente
Lucas en Benzema FC
Carlos Antonio Suárez fornelino en Jugarse «nada»
Antonio Lopez Lobeto en Siete equipos para tres descensos
Víctor Raúl Valladares en El Real Madrid se queda solo
IÑAKI ASENSIO CALATAYUD en Ter Stegen, el portero de la T-10
José Ramón García en Ilusión en el nuevo White Hart Lane
JOSE ANTONIO FERNANDEZ PLAZA en Héctor del Mar, tal como éramos
Lucas en Oh, capitán
José Luis Heras en Usted tiene el faro roto
Juan J Rodriguez en Usted tiene el faro roto
Jairo Castillo en El Madrid de la triste figura
Rod en Au revoir
Cristian Galván en Motociclismo e hipocresía
Hassansudeim en La trampa perfecta
Juan De Dios Luna Cijanes en La trampa perfecta
Antonio Lopez Lobeto en Cuestión de fe
Martín Vallejo platero en Marcó Isco, ganó Zidane
Eliseo en Vuelve Zidane
Juan De Dios Luna Cijanes en La esperanza
Juan de Dios Luna Cijanes en La muerte del emperador
Maria Jose en Tropismo
María Jesús en Tropismo
Antonio Lopez Lobeto en El amor no siempre gana
SanEmeterio For Atle en Bienvenidos al espectáculo de minstrel
Elaine Cristina en El empate perfecto
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en La revancha perpetua
Antonio Lopez Lobeto en Al límite de la filosofía
Juan de Dios Luna Cijanes en La ley del mínimo esfuerzo
Antonio Lopez Lobeto en Milagro Kvitova
Carlos Leo Castellanos en Cristiano ya no va de farol
Marcos Da Silva en El tamaño importa (y mucho)
Antonio Lopez Lobeto en Promesas que todavía lo son
Gustavo Del río manzano en Quince años sin el mejor: Chava Jiménez
ROSA MARIA cuesta guerrero en A propósito de Laura
Irene García en Vidrio roto
AA - Rod en Vidrio roto
Juan Luna Cijanes en Solari y la teoría del melón
Antonio Lopez Lobeto en El valor de las palabras
Raúl Ávila en El traje de toda la vida
Miguel Morán en Godín es El Cid Campeador
Ricardo Moreno Castillo en La adolescencia duele
Aminie Filippi en La adolescencia duele
Miguel Angel Hidalgo Mena en Historia de un superviviente
Alfrez en Por los cojones
Paulino en Por los cojones
ROSA MARIA cuesta guerrero en La adolescencia duele
Luis Miguel en Y el presidente, ¿qué?
Oscar Redondo Callado en Tour 2019: Un espanto de recorrido
Santiago Peraza en A LA CONTRA, primer aniversario
Teddy Sagarrasantos@hotmail.com en Bienvenidos al mágico mundo de Oz