lunes, mayo 27, 2024
Google search engine
InicioBaloncestoLiga ACBFinal ACB, acto IV: Quién quiere vivir para siempre

Final ACB, acto IV: Quién quiere vivir para siempre

Who wants to live forever?
Forever is our today.

Queen

Existe todo un abanico de tipos de artistas, pero, al igual que los mandamientos, grosso modo se pueden resumir en dos. Aquellos cuya ambición consiste en hacer algo bueno, y aquellos que quieren que lo que ellos hacen sea considerado bueno. Es decir: adaptarse al mundo o adaptar el mundo. Hace unas horas que acabó la octava temporada de Pablo Laso en el Real Madrid, y aún no soy capaz de concluir en qué categoría de ambas sería más preciso incluirlo. Pero, hoy más que nunca, resulta necesario hablar de Laso, pues su perfil bajo suele implicar cierta condescendencia por parte de sus detractores, que se cuentan por legiones. Cuando el Madrid gana es pese a Pablo, y, cuando pierde, el culpable tiene origen vitoriano. Si bien, tras lo de anoche, los fiscales del cinismo tendrán más difícil la caricatura.

Hasta ayer, el Barcelona se había mantenido vivo en la serie gracias fundamentalmente a tres pilares: una defensa bordeando los límites del estado de derecho, el rebote y Thomas Heurtel. Con un par de movimientos tácticos de una arrolladora simpleza, el entrenador del Madrid desarticuló dos de las tres claves blaugranas. Colocó a Campazzo sobre el base francés del Barça en un marcaje individual asfixiante y mandó a Tavares a pelearse por el rebote ofensivo a la zona culé, alejándolo de sus labores como bloqueador en la línea de triple. Mientras Pesic calculaba cuántos alfiles podía sacrificar en su partida de ajedrez, Laso pateó el tablero y puso el parchís, mucho más castizo.

Heurtel, capital en la final hasta entonces, se diluyó hasta recibir una desmesurada (e injusta) bronca de su técnico, y el contaje de rebotes mostró un inesperado 27-42 en favor de los madridistas. Una poción mágica consistente en defensa individual al bueno y acercar el pívot al aro, casi da hasta risa escribirlo. Como aquella charla de Zidane en el descanso de la Duodécima en Cardiff: “El fútbol es esto. Jugamos por fuera, centro y marcamos”. Algo tienen en común ambos, y no me refiero a los trofeos ni a la alopecia. En una sociedad repleta de banales semicultos que se obstinan en reinventar la pólvora acoplando prefijos en inglés a conceptos más viejos que el hilo negro, una pátina de sencillez se agradece tanto que incluso llega a conmover. Saes, ¿no?

El resto del guion no tuvo excesivos cambios. Los triples del Madrid continuaron entrando, aún más incluso que en el tercer acto, con la innegable placidez de quien sabe en su poder el comodín del quinto partido en el Palacio. El FCB volvió a encontrarse a rebufo, pero esta vez con la desazón de haber sido despojado de sus mejores armas. Ni siquiera un aislado parcial de 14-2 en el final del primer cuarto les aportó algo de oxígeno. Casi hasta parecían incómodos basando sus réditos a partir del perímetro, como esos aplicados alumnos que odian improvisar. En la pintura Cabo Verde imponía su ley, y las caras de los jugadores culés enfilando el túnel al descanso tenían una expresión más desalentada que las que suele provocar un 33-37 en el electrónico.

Tras la reanudación, el Madrid pisó el acelerador, y, sin necesidad de que sus estrellas estuviesen especialmente brillantes —excepción hecha de Campazzo, al que ya va siendo hora de otorgarle ese estatus: con su 1’78m se trataría de una enana blanca—, comenzó a dilatar las ventajas. Fabien Causeur acudió puntual a su cita con las finales, probablemente con el borrador de la renovación bajo la elástica, Taylor se sacudió la ciclotimia y el gigante acumuló minutos aplastando morales con sus botas de siete leguas.

El Barcelona trató de subir la intensidad defensiva, pero, como saben los andaluces en verano, llega un punto en que da igual 46 grados que 48. Con Heurtel desactivado, el conjunto catalán entró en barrena ofensiva, y si el título no se finiquitó antes fue porque el Madrid falló con el rejón cuatro o cinco veces, no en vano el club actual es más de Love of Lesbian que de tauromaquia. Finalmente fue Campazzo quien, asumiendo galones, pidió la bola en las últimas posesiones y firmó el acta de defunción a base de tiros libres, consumiendo el tiempo sin cebarse. La trigésimo quinta liga acabó prácticamente con un acto de piedad. E inmediatamente, el madridista empezó a pensar en la trigésimo sexta.

Alguno podrá pensar que menuda angustia de entidad en la que las victorias duran cinco minutos, pero los aficionados madridistas somos felices así. Porque el perenne inconformismo del club permite una ilusión de eterno comienzo cada temporada, una ficción de retorno en la que nos reconocemos siempre jóvenes porque el espíritu del Madrid no cambia ni envejece, y así, de alguna manera, nosotros tampoco.

Who wants to live forever? Pues quién va a ser. Nosotros.

Felicidades.

RELATED ARTICLES

3 COMENTARIOS

  1. ¡Excelente! Da gusto leer tus comentarios deportivos. Lástima que no haya un quinto partido para deleite de tus seguidores. ¡Enhorabuena!

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
Google search engine

Most Popular

Recent Comments

Perikorro en Con contundencia
Alberto Patiño Varela en Los antimadridistas
Xavi Verger en Vinicius saca el cañón
Perikorro en Vivos con Fati-ga
Perikorro en La del Pirata bueno
Diego en Los sufridores
Diego en Viva el rey
Juan De Dios Luna Cijanes en La posesión y los tulipanes
Perikorro en Minority Report
Dr en Las viudas
Diego en Las viudas
Perikorro en Las viudas
Perikorro en Gaspartismo Reloaded
Diego en Viva la Vuelta
Dr en Viva Irlanda
Diego en Viva Irlanda
Diego en Decíamos ayer
Diego en Paz y amor
Dr en Paz y amor
Diego en Paz y amor
Diego en Vuela Supermán
Diego en Vuela Supermán
Diego en El trampolín
Perikorro en Salvar a Barrabás
Coral en Truman
Jose Avellaneda Perez en Los ídolos
María en Calles vacías
Amiguel en El pendejo de turno
Silvia Nebreda en Palabras y lágrimas
Manitu69 en This is Atleti
Alejandro Rincón Rubio en ¿Es Jovic un mediapunta?
Diego A. en Elogio de la locura
Juan De Dios Luna Cijanes en Efectividad máxima
Alfrez en Oda al populismo
Alfrez en Oda al populismo
Diego en Oda al populismo
Manitu69 en Oda al populismo
Fiodor Dostoievski en ¿Suerte o talento?
EUGENIO JORDAN en El cisne blanco
Frank Terraces en Historia del segundo Atleti
Hassandudeim en Historia del segundo Atleti
Perikorro en Aquí un Zidanista
Hassansudeim en Fichar a Descartes
Frank Terraces en Fichar a Descartes
Michael en Nacho y la tristeza
Irene García en Entre cero y nada
Roberto Gómez González en Entre cero y nada
Hassansudeim en Primeras impresiones
Rafael Sánchez Sánchez en Correa, Oblak y feliz año nuevo
Juanma Jiménez en Sólo fútbol
Jules en Sólo fútbol
Che en Trigo limpio
Gracias Faubert en Trigo limpio
Hassansudeim en Trigo limpio
Xabier en Trigo limpio
Juan carlos en Trigo limpio
Óscar Laguna en Ansiedad
Juan De Dios Luna Cijanes en El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos
Joan Del Valle en El tamaño importa (y mucho)
Jose Carlos Torrenova Lozano en Mucho más importante que todo eso
Pascual Vicente Martínez Gimeno en Dos años A La Contra
Yessy arreola en El encanto de los Nicas
Julie Bello Abaunza en El encanto de los Nicas
Vicente Martin-Pozuelo Cantos en Good Bye, Lenin!
yerry en Don Cenizo
IGWT en Relatividad
Manitu69 en Hacerse viejo
Tony en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Grandes éxitos de ayer y hoy
Esuardo en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Victoria sin identidad
Frank Terraces en Bendita normalidad
Francisco en Victoria sin identidad
Julián Martín Fernández en Rodrygo hace viejo a Vinicius
J. J. Creamer en Los héroes de Bowie
Joselito en Éxito sin cimientos
Juan de Dios Luna Cijanes en Ansufatización
Juan De Dios Luna Cijanes en El ciclismo se ablanda
Frank Terraces en Desapego
Juan De Dios Luna Cijanes en Movistar no se rinde
Juan de Dios Luna Cijanes en Queremos tanto a Roglic
Frank Terraces en Hace dos meses
Juan De Dios Luna Cijanes en Nada por aquí, Neymar por allá
Juan De Dios Luna Cijanes en Hoy me he acordado de Lucho Herrera
Juan De Dios Luna Cijanes en Un colombiano en la luna
Juan De Dios Luna Cijanes en El Tour se achica ante Bernal
Juan de Dios Luna Cijanes en Bernal rompe el cielo
Juan De Dios Luna Cijanes en Bernal quiere el Tour
Eberhard Torres Calderón en Cuarenta años de La vida de Brian
Juan De Dios Luna Cijanes en Pinot quiere el Tour y Mikel Landa no se rinde
Frank Terraces en El Atlético más merengue
Juan De Dios Luna Cijanes en La suerte dispara contra Landa
Diego en El fugitivo
Diego en Sopor de France
Juan De Dios Luna Cijanes en El Talento Desperdiciado I: George Best
Juan De Dios Luna Cijanes en Friedenreich: Pelé antes de Pelé
Frank Terraces en La Feria de la Carne
Frank Terraces en El altar de Pérgamo
Juan De Dios Luna Cijanes en Ni cinco de bola
José Antonio Gutiérrez en No cambies tus sueños, cambia el mundo
Antonio Lopez Lobeto en Los doce trabajos de Hércules
Francisco Pedrajas Raya en Ramos-Florentino: Pimpinela en el Madrid
Antonio Lopez Lobeto en Mi pájaro es mejor que el tuyo
Stockton en Bon voyage
Juan De Dios Luna Cijanes en El problema del Barça es el relato
Perikorro en Tantas mareas, marean
Perikorro en No me gusta el cricket
Carmelo en La venda ya cayó
Antonio Jesús Zarza Moreno en ¿Marino o submarino?
Lorenzo Dominguez Sanchez en Gracias, Florentino
Joaquín en Camino a Vitoria
Robert Lee en El que se va, ya no es
victor martín marron en Quiten de ahí a esa loca
Martín Vallejo platero en El borde de la piscina
Diego en Gracias, Johan
jose antonio medrano en Gracias, Johan
Jorge Florido en Gracias, Johan
Javier en Gracias, Johan
Esteban en Gracias, Johan
Fran en Gracias, Johan
5contraelcalvo en Esperando a Zidane
Perikorro en Esperando a Zidane
Elaine Cristina en Casillas, el homenaje pendiente
Tomás Luis de Victoria en No, lo ponemos todo al centro
Tomás Luís de Victoria en Casillas, el homenaje pendiente
Lucas en Benzema FC
Carlos Antonio Suárez fornelino en Jugarse «nada»
Antonio Lopez Lobeto en Siete equipos para tres descensos
Víctor Raúl Valladares en El Real Madrid se queda solo
IÑAKI ASENSIO CALATAYUD en Ter Stegen, el portero de la T-10
José Ramón García en Ilusión en el nuevo White Hart Lane
JOSE ANTONIO FERNANDEZ PLAZA en Héctor del Mar, tal como éramos
Lucas en Oh, capitán
José Luis Heras en Usted tiene el faro roto
Juan J Rodriguez en Usted tiene el faro roto
Jairo Castillo en El Madrid de la triste figura
Rod en Au revoir
Cristian Galván en Motociclismo e hipocresía
Hassansudeim en La trampa perfecta
Juan De Dios Luna Cijanes en La trampa perfecta
Antonio Lopez Lobeto en Cuestión de fe
Martín Vallejo platero en Marcó Isco, ganó Zidane
Eliseo en Vuelve Zidane
Juan De Dios Luna Cijanes en La esperanza
Juan de Dios Luna Cijanes en La muerte del emperador
Maria Jose en Tropismo
María Jesús en Tropismo
Antonio Lopez Lobeto en El amor no siempre gana
SanEmeterio For Atle en Bienvenidos al espectáculo de minstrel
Elaine Cristina en El empate perfecto
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en La revancha perpetua
Antonio Lopez Lobeto en Al límite de la filosofía
Juan de Dios Luna Cijanes en La ley del mínimo esfuerzo
Antonio Lopez Lobeto en Milagro Kvitova
Carlos Leo Castellanos en Cristiano ya no va de farol
Marcos Da Silva en El tamaño importa (y mucho)
Antonio Lopez Lobeto en Promesas que todavía lo son
Gustavo Del río manzano en Quince años sin el mejor: Chava Jiménez
ROSA MARIA cuesta guerrero en A propósito de Laura
Irene García en Vidrio roto
AA - Rod en Vidrio roto
Juan Luna Cijanes en Solari y la teoría del melón
Antonio Lopez Lobeto en El valor de las palabras
Raúl Ávila en El traje de toda la vida
Miguel Morán en Godín es El Cid Campeador
Ricardo Moreno Castillo en La adolescencia duele
Aminie Filippi en La adolescencia duele
Miguel Angel Hidalgo Mena en Historia de un superviviente
Alfrez en Por los cojones
Paulino en Por los cojones
ROSA MARIA cuesta guerrero en La adolescencia duele
Luis Miguel en Y el presidente, ¿qué?
Oscar Redondo Callado en Tour 2019: Un espanto de recorrido
Santiago Peraza en A LA CONTRA, primer aniversario
Teddy Sagarrasantos@hotmail.com en Bienvenidos al mágico mundo de Oz