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Pedro Cea y Lorenzo Fernández, los gallegos que ganaron el Mundial 80 años antes que España

Antes de 2010, ¿ningún español había sido campeón del mundo de fútbol? “Depende” sería respuesta correcta (sí, se trata de una contestación muy gallega y poco periodística, pero así es). En 1930, José Pedro Cea y Lorenzo Fernández se proclamaron campeones del primer Mundial de la historia con la camiseta de Uruguay. Desde aquel hecho histórico y, sobre todo, a partir de fallecimiento de ambos (1970 y 1973, respectivamente), sus lugares de nacimiento han sido objetos de debates y polémicas. Existen dos versiones al respecto y ninguna es del todo oficial. Una dice que ambos nacieron en Redondela, localidad limítrofe a Vigo, y siendo niños emigraron al país sudamericano acompañando a sus padres. Hecho poco sorprendente y, entonces, muy habitual. Por otro lado, desde Uruguay siempre han asegurado que Cea y Fernández nacieron en la capital, en Montevideo. Sin embargo, desde el otro lado del Atlántico no han aportado certificados oficiales de nacimiento concluyentes para esta discusión.

En el Mundial de 1930, disputado precisamente en Uruguay y en que tan solo participaron 13 países, Pedro Cea fue con cinco tantos el segundo máximo goleador del torneo (Amancio Amaro y Iago Aspas son los otros gallegos autores de un gol en una cita mundialista). Marcó tres goles en la semifinal ante Yugoslavia (6-1) y uno, que supuso el empate y la remontada, en la final ante Argentina (4-2). Además, “el empatador olímpico” fue un pilar fundamental del glorioso ciclo de la Selección uruguaya que antes del Mundial había encadenado dos oros olímpicos en 1924 (París) y 1928 (Ámsterdam). También levantó dos Copa América (1923 y 1924). Hizo prácticamente toda su carrera en Club Nacional (equipo, por cierto, unido a la comunidad gallega en Uruguay, y viceversa: a la comunidad uruguaya en Galicia). Vistió la casaca blanca en 103 ocasiones y transformó 31 goles.

Precisamente, Nacional lo define como alguien “siempre sonriente y optimista, se desempeñaba como entreala izquierdo. Era un derroche físico, de valor, coraje y de fútbol. Siempre que su equipo lo precisaba, allí estaba él con un gol salvador o una asistencia mágica”. Allí su figura es una leyenda y vivo alcanzó el estatus de ídolo para su afición, además de por ser un magnífico delantero (y, posteriormente, entrenador), por ser lo más parecido a un hincha que jugaba con la camiseta de Nacional. Siempre hizo público su odio al eterno rival, Peñarol, cuya sede dijo que jamás pisaría (promesa que incumplió una vez, con el fallecimiento de su amigo Gestido, futbolista de Peñarol). En 1970, en el día de su funeral, la sede de Nacional veló su cuerpo sin vida.

Sin embargo, no son sus méritos los que están en entredicho; la pelea reside en su lugar de nacimiento. También en la fecha exacta. Muchos lo ubican en Redondela (Pontevedra), pero no existe unanimidad. En Uruguay, Cea era conocido como El vasco o Vasquito (de donde era su madre, María Urriza Iriarte). Por los apellidos de su padre, José Cea Araujo, se supone una evidente conexión con Galicia. Sin ir más lejos, en abril de 1924, cuando la Selección uruguaya se instaló en Vigo para preparar los Juegos Olímpicos de ese año, el histórico periódico vigués Galicia (ahora desaparecido) plasmó el emotivo reencuentro de Pedro con su abuela paterna en, efectivamente, la villa de Redondela. Por otro lado, Gustavo Loureiro, exjugador del Celta de Vigo, Deportivo de La Coruña o Nacional, afirmó su nacionalidad gallega para la revista Vieiros en 2005.

Otras fuentes, uruguayas principalmente, dicen que era natural del barrio de Arroyo Seco, en Montevideo. Por ejemplo, el periodista y escritor uruguayo Eduardo Galeano, en su libro Fútbol a sol y sombra, cita que Cea era uruguayo, aunque no emite juicios valorativos al respecto. Historia del fútbol, de Bueno Álvarez y Miguel Ángel Mateo, se posiciona y afirma que nació en Uruguay. No obstante, en Todo sobre o fútbol galego, su autor Carlos Freire Cordeiro escribe que nació en Redondela habiendo emigrado a América siendo un crío, como muchos otros gallegos.

Por su parte, Fernando Arrechea, autor en Cuadernos de fútbol, consiguió documentación correspondiente a una gira de Nacional en Centroamérica y Norteamérica en 1927. El registro del puerto de Nueva York refleja que todos los miembros de la expedición eran uruguayos, salvo uno (un médico alemán). Incluidos Cea y Fernández (el segundo participó en aquella histórica gira, pero nunca actuó de forma oficial con el equipo). Otro documento posterior, el visado para asistir a la Copa del Mundo de 1950 celebrada en Brasil, también confirma a Montevideo (concretamente, Montevidéu) como lugar de origen de Cea. Su fecha de nacimiento en ese mismo documento es 1 de septiembre de 1900. Por cierto, en 1950, Uruguay volvió a ganar por segunda vez el Mundial. Desde entonces, han pasado casi 70 años y jamás lo ha vuelto a conseguir.

El 30 de julio de 1930, Cea y Fernández, curiosamente jugador de Peñarol, se fundieron en un abrazo con el Estadio Centenario (90.000 espectadores) y 300 soldados de testigos. Habían vencido a Argentina (donde había otro español: el canario Pedro Suárez Arico) en el Clásico del Río de La Plata y Uruguay era la primera campeona del mundo del fútbol. Fue un encuentro de máxima rivalidad. De hecho, los argentinos llevaron su propio balón porque no se fiaban del de los uruguayos y, por si fuera poco, el árbitro belga John Langenus tenía un barco preparado para zarpar en el caso de que los visitantes (Argentina) se proclamasen vencedores.

Uruguay 1930
La selección de Uruguay campeona del mundo en 1930.

El apodo de Lorenzo era El gallego (lo que denota claramente cuáles eran sus orígenes). Sus padres se llamaban Eusebio Fernández e Hipólita Cabrera. Aparte del Mundial de 1930, con Uruguay (31 partidos y 4 goles) ganó los JJOO de 1928, aunque no jugó la final por culpa de una enfermedad. Asimismo, fue campeón de América en 1926 y 1935. Durante su carrera, además de a Peñarol (del que también fue entrenador entre 1941 y 1942), perteneció a clubes extinguidos como Capurro y River Plate FC y a Atlético Wanderers.

El lugar de nacimiento del, según la revista Mundo Uruguayo, “el half más completo del mundo” o “el patrón de la cancha” es igual de indeciso que el de su compañero de selección. Eso sí, menos reivindicado, debido a su menor proyección internacional. Por tanto, menos investigado. Como ocurre con Pedro Cea, de Lorenzo Fernández tampoco se conoce con exactitud el día en que vio la luz. Puede que fuera el 12 de septiembre de 1899, pero también se dice que pudo ocurrir el 20 de mayo de 1900. Como era de esperar, en el Registro Civil redondelano no consta el nacimiento de nadie con su nombre por esas fechas. Sin embargo, como en el caso de Cea, no se puede afirmar con rotundidad que no haya pasado, pues los recursos y la eficacia de la administración de la época brillaban por su ausencia.

Por tanto, no es verdad que ningún futbolista de origen español había sido campeón del mundo hasta 2010. Tampoco es del todo correcta la afirmación de que ningún gallego ha levantado la Copa del Mundo hasta ahora (Diego López, uno de los 30 jugadores preseleccionados, fue uno de los siete descartes en Sudáfrica). Ocurrió 80 años antes de que lo hiciera la Selección española, en el primer Mundial de la historia, en 1930. Fueron Pedro Cea y Lorenzo Fernández y lo hicieron con la camiseta de Uruguay.

Marcos Martín Reboredo
Marcos Martín Reboredo
Periodista vigués. No trabaja en el Daily Planet, ha estado en el decano de la prensa nacional y ahora va A la Contra, buscando siempre la mejor opción. Colabora con Radio Marca. Su debilidad no es la kryptonita, sino la Cultura y el Deporte, pero en el buen sentido. No vive en Smallville. Su nombre no es Clark Kent, tampoco es Superman, solo es periodista.
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