sábado, mayo 18, 2024
Google search engine
InicioFútbolEl "Get Back" de Klopp

El «Get Back» de Klopp

Cuando los cuatro tipos más famosos de Liverpool daban su último concierto, Klopp era apenas un renacuajo de año y medio. A Jürgen todavía no le apasionaba el rock & roll, ni siquiera el fútbol había llegado a su vida, pero a buen seguro que se hubiera removido en su cuna al escuchar a los Beatles. Aquel año de 1969, en el que la separación de la banda parecía ya inevitable, fue también el del mítico concierto en el tejado del Apple Corps. Como si de un partido abortado en el entretiempo se tratara aquella actuación rondó los 45 minutos y jamás tuvo segunda parte. El show empezó y terminó con las notas de Get Back, una canción que cincuenta años después los aficionados del Liverpool entonan con la esperanza de hacer realidad el estribillo de la misma. «Regresa, regresa a donde una vez perteneciste». Por lo pronto, su Liverpool está encaramado a la azotea de la Premier. Si los reds ganan hoy al Leicester se pondrán con siete puntos de ventaja sobre el City de Guardiola.

En 1969, el campeón tampoco fue red. El Leeds se impuso en la entonces denominada First Division con seis puntos de ventaja sobre el Liverpool. Al menos al equipo dirigido por Bill Shankly, una de las mayores leyendas del banquillo de Anfield, le quedó la satisfacción de haber superado al rival conciudadano, el Everton, que fue tercero. Los pupilos de Shankly habían empezado la década de los sesenta en Segunda División, mientras que los cuatro melenudos que cambiarían la historia de la música luchaban también entonces por abrirse paso en pequeños pubs y antros de todo tipo. En 1962 el Liverpool consiguió el ansiado ascenso a la Primera División inglesa. Apenas un año después los Beatles alcanzaron su primer número uno en la lista de ventas británicas (Please, Please me). Pese a los dos alirones cantados por los pupilos de Shankly (1964 y 1966), el referente cultural y social de la ciudad durante esa década será el cuarteto dirigido por Brian Epstein, manager del grupo. Acababa de nacer la Beatlemanía.

El relevo a aquella popularidad desenfrenada lo tomaría el Liverpool en la siguiente década, con los Beatles ya separados. El equipo entrenado ya por Bob Paisley (el entrenador que más trofeos conquistó para los reds) se convirtió en el referente futbolístico en Reino Unido (cinco Ligas), además de conquistar dos Copas de Europa consecutivas (1977 y 1978) y dos Copas de la UEFA (1973 y 1976). El dominio se extendería también a la siguiente década con dos nuevos entorchados europeos (1981 y 1984) y hasta seis títulos ligueros. El contador se detuvo entonces, aquel 28 de abril de 1990, con otra de las leyendas del club sentada en el banquillo: Kenny Dalglish. Han pasado 29 años de aquello, la First Division se ha transformado en la universal Premier League y el Liverpool sigue anclado en la liga número 18. Es cierto que ha rozado el campeonato en alguna ocasión, pero nunca ha vuelto al número uno en la lista de equipos de Inglaterra.

 


Klopp, el quinto beatle


Jurgen Klopp llegó a la ciudad bañada por el río Mersey persiguiendo lo que durante tanto tiempo pareció una quimera. Fue en octubre de 2015 cuando su personalidad arrebatadora y su optimismo contagioso empezaron a conquistar fieles nada más pisar Anfield: “Dejen de pensar en el dinero. Solo fútbol. Si los fans quieren ayudar al Liverpool deben cambiar, deben dejar de ser dubitativos y pasar a ser creyentes”, dijo en la rueda de prensa de su presentación. Klopp había logrado en apenas una mañana una conexión con el club, con los aficionados y con los simpatizantes del Liverpool de carácter casi religioso. Aquel día en otro regate de genialidad, Jurgen se autodenominó como The Normal One. La portada de su primer disco ya tenía título.

Aquella conexión con la grada se extendió al vestuario. A un agitador emocional como es Jurgen no le costó mucho llegar con sus mensajes a los jugadores. Los resultados se vieron de inmediato en un torneo de eliminatorias como es la Europa League. Con el amparo de Anfield se plantaron en la final, tras dejar por el camino a Manchester United, Borussia Dortmund y Villarreal. Pese a ello en mayo de 2016, el siguiente escollo fue insalvable. Apenas seis meses después de que Klopp tomara las riendas del banquillo red, el Sevilla pasó por encima del Liverpool (1-3). Su equipo no era todavía puro rock & roll, mucho menos heavy metal, tal y como ha definido su fútbol el propio técnico alemán. Pero la imprescindible sacudida que había dado al club inglés tanto en lo deportivo como en lo emocional, auguraba buenos presagios para una entidad que llevaba demasiados años anclada en el pesimismo.

El origen alemán de Klopp vuelve a conectar al entrenador, a la ciudad y al club de Anfield con los Beatles. Porque fue en Hamburgo donde la banda de Liverpool hizo su particular Erasmus, a principios de la década de los sesenta (1960-62), siendo reconocidos antes en pubs y clubs de striptease como el Indra Club, el Kaiserkeller o el Top Ten, que en su propio país. Así lo resumía el propio John Lennon: “Yo nací en Liverpool, pero crecí en Hamburgo”. Antes de tocar sus mejores hits en Dortmund, Klopp había tenido su propio desencuentro con Hamburgo, al que su aspecto desaliñado había descartado para ser el inquilino de su banquillo. Si buscan fotos de aquellos años, observarán un look muy beatlemaniaco en Klopp.

Quizá por ello desde el mismo día que se anunció su contratación con el Liverpool el matrimonio sonaba perfecto: “El Liverpool es un club especial, no es un club corriente. Era el lugar perfecto para mi siguiente paso. Me atrae cómo la gente vive el fútbol aquí”. En este tiempo Jurgen se ha convertido en una especie de Brian Epstein, el verdadero artífice del éxito de los Beatles. Al igual que este, Klopp es el manager del club, mucho más que un entrenador que ha ido tocando teclas, moldeando el juego de su equipo, decidiendo los fichajes que apuntalaban sus debilidades y aumentando las ansias de victoria en unos jugadores que ya atacan y defienden al más puro estilo Klopp, “a todo gas”. Es cierto, que con todo eso no le dio para imponerse al Real Madrid en la pasada final de la Champions, pero la sola presencia del Liverpool allí ya era todo un éxito, uno más camino de la cima.

Esa tarde en Kiev bajo palos no estaba Allison, el último fichaje para apuntalar la columna vertebral de los reds y que se extiende desde el portero brasileño hasta Mohamed Salah, pasando por el mejor central del mundo esta temporada, Virgil Van Dijk, y por el infatigable Henderson en el centro del campo. El cancerbero ha echado el cerrojo a la portería de Anfield y ha resultado clave, junto a un sistema defensivo cada vez más engrasado, para que el Liverpool se haya mantenido invicto hasta enero en la Premier League. Más dificultades ha mostrado en Champions, donde ha perdido todos los partidos disputados lejos de Anfield (París, Nápoles y Belgrado), clasificándose como segundo de grupo por los pelos. Lo que refuerza la idea de que el torneo doméstico es el objetivo principal de la temporada.

Todo resultará más fácil si los solistas siguen brillando como hasta ahora. Después de un inicio de temporada dubitativo, Mohamed Salah ha vuelto a ver puerta con facilidad y ya ha cantado más goles que nadie en la Premier (17). El egipcio está bien escoltado por Sané y Firmino (ambos con 9 goles) y para la gira de esta temporada han sumado una nueva pieza, Xherdan Shaquiri (6 goles), que ya ha aportado actuaciones decisivas. Klopp también ha estimulado y promocionado a la clase trabajadora, tan representativa de la ciudad, ejemplificada en el equipo por hombres como Milner, Robertson, Alexander Arnold o Wijnaldum. El resultado es un equipo rocoso, que ha hecho de la presión y la velocidad sus señas de identidad, pero que ha aprendido también a abrir defensas cerradas y a encontrar unos espacios cada vez más reducidos. Entre medias, y gracias en gran medida al rendimiento de Van Dijk, ha mejorado su sistema defensivo para reducir las opciones del rival (13 goles en contra en 23 partidos, el equipo menos goleado).

A 15 jornadas para el final y con cuatro puntos de ventaja sobre el City de Guardiola que podrían ser siete esta noche, los reds otean el horizonte desde la azotea de la Premier League. Mientras tanto, el rumor de ver campeones a los suyos, crece a orillas del Mersey. Son sueños con sordina, en cualquier caso, porque está muy reciente la decepción de 2014, cuando el título se les escapó de los pies, en aquel fatídico resbalón de Gerrard. Pero entonces no estaba Klopp, catalizador de emociones colectivas que ha transformado al club en apenas tres años. Para el Liverpool resultará fundamental burlar la presión después de pisar los grandes escenarios europeos. Ahora vuelve a sonar con fuerza en Inglaterra, donde los resultados le han colocado en el número uno de la Premier. Permanecer allí hasta el final de temporada es el reto mayúsculo que tienen Klopp y los suyos, asaltar el último piso del éxito y disfrutar de un trofeo que se le niega a los reds durante los últimos 29 años bajo los acordes de Get Back. «Regresa, regresa, regresa al lugar al que un día perteneciste». No habrá bobbys suficientes en Liverpool para abortar esa fiesta.

RELATED ARTICLES

1 COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
Google search engine

Most Popular

Recent Comments

Perikorro en Con contundencia
Alberto Patiño Varela en Los antimadridistas
Xavi Verger en Vinicius saca el cañón
Perikorro en Vivos con Fati-ga
Perikorro en La del Pirata bueno
Diego en Los sufridores
Diego en Viva el rey
Juan De Dios Luna Cijanes en La posesión y los tulipanes
Perikorro en Minority Report
Dr en Las viudas
Diego en Las viudas
Perikorro en Las viudas
Perikorro en Gaspartismo Reloaded
Diego en Viva la Vuelta
Dr en Viva Irlanda
Diego en Viva Irlanda
Diego en Decíamos ayer
Diego en Paz y amor
Dr en Paz y amor
Diego en Paz y amor
Diego en Vuela Supermán
Diego en Vuela Supermán
Diego en El trampolín
Perikorro en Salvar a Barrabás
Coral en Truman
Jose Avellaneda Perez en Los ídolos
María en Calles vacías
Amiguel en El pendejo de turno
Silvia Nebreda en Palabras y lágrimas
Manitu69 en This is Atleti
Alejandro Rincón Rubio en ¿Es Jovic un mediapunta?
Diego A. en Elogio de la locura
Juan De Dios Luna Cijanes en Efectividad máxima
Alfrez en Oda al populismo
Alfrez en Oda al populismo
Diego en Oda al populismo
Manitu69 en Oda al populismo
Fiodor Dostoievski en ¿Suerte o talento?
EUGENIO JORDAN en El cisne blanco
Frank Terraces en Historia del segundo Atleti
Hassandudeim en Historia del segundo Atleti
Perikorro en Aquí un Zidanista
Hassansudeim en Fichar a Descartes
Frank Terraces en Fichar a Descartes
Michael en Nacho y la tristeza
Irene García en Entre cero y nada
Roberto Gómez González en Entre cero y nada
Hassansudeim en Primeras impresiones
Rafael Sánchez Sánchez en Correa, Oblak y feliz año nuevo
Juanma Jiménez en Sólo fútbol
Jules en Sólo fútbol
Che en Trigo limpio
Gracias Faubert en Trigo limpio
Hassansudeim en Trigo limpio
Xabier en Trigo limpio
Juan carlos en Trigo limpio
Óscar Laguna en Ansiedad
Juan De Dios Luna Cijanes en El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos
Joan Del Valle en El tamaño importa (y mucho)
Jose Carlos Torrenova Lozano en Mucho más importante que todo eso
Pascual Vicente Martínez Gimeno en Dos años A La Contra
Yessy arreola en El encanto de los Nicas
Julie Bello Abaunza en El encanto de los Nicas
Vicente Martin-Pozuelo Cantos en Good Bye, Lenin!
yerry en Don Cenizo
IGWT en Relatividad
Manitu69 en Hacerse viejo
Tony en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Grandes éxitos de ayer y hoy
Esuardo en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Victoria sin identidad
Frank Terraces en Bendita normalidad
Francisco en Victoria sin identidad
Julián Martín Fernández en Rodrygo hace viejo a Vinicius
J. J. Creamer en Los héroes de Bowie
Joselito en Éxito sin cimientos
Juan de Dios Luna Cijanes en Ansufatización
Juan De Dios Luna Cijanes en El ciclismo se ablanda
Frank Terraces en Desapego
Juan De Dios Luna Cijanes en Movistar no se rinde
Juan de Dios Luna Cijanes en Queremos tanto a Roglic
Frank Terraces en Hace dos meses
Juan De Dios Luna Cijanes en Nada por aquí, Neymar por allá
Juan De Dios Luna Cijanes en Hoy me he acordado de Lucho Herrera
Juan De Dios Luna Cijanes en Un colombiano en la luna
Juan De Dios Luna Cijanes en El Tour se achica ante Bernal
Juan de Dios Luna Cijanes en Bernal rompe el cielo
Juan De Dios Luna Cijanes en Bernal quiere el Tour
Eberhard Torres Calderón en Cuarenta años de La vida de Brian
Juan De Dios Luna Cijanes en Pinot quiere el Tour y Mikel Landa no se rinde
Frank Terraces en El Atlético más merengue
Juan De Dios Luna Cijanes en La suerte dispara contra Landa
Diego en El fugitivo
Diego en Sopor de France
Juan De Dios Luna Cijanes en El Talento Desperdiciado I: George Best
Juan De Dios Luna Cijanes en Friedenreich: Pelé antes de Pelé
Frank Terraces en La Feria de la Carne
Frank Terraces en El altar de Pérgamo
Juan De Dios Luna Cijanes en Ni cinco de bola
José Antonio Gutiérrez en No cambies tus sueños, cambia el mundo
Antonio Lopez Lobeto en Los doce trabajos de Hércules
Francisco Pedrajas Raya en Ramos-Florentino: Pimpinela en el Madrid
Antonio Lopez Lobeto en Mi pájaro es mejor que el tuyo
Stockton en Bon voyage
Juan De Dios Luna Cijanes en El problema del Barça es el relato
Perikorro en Tantas mareas, marean
Perikorro en No me gusta el cricket
Carmelo en La venda ya cayó
Antonio Jesús Zarza Moreno en ¿Marino o submarino?
Lorenzo Dominguez Sanchez en Gracias, Florentino
Joaquín en Camino a Vitoria
Robert Lee en El que se va, ya no es
victor martín marron en Quiten de ahí a esa loca
Martín Vallejo platero en El borde de la piscina
Diego en Gracias, Johan
jose antonio medrano en Gracias, Johan
Jorge Florido en Gracias, Johan
Javier en Gracias, Johan
Esteban en Gracias, Johan
Fran en Gracias, Johan
5contraelcalvo en Esperando a Zidane
Perikorro en Esperando a Zidane
Elaine Cristina en Casillas, el homenaje pendiente
Tomás Luis de Victoria en No, lo ponemos todo al centro
Tomás Luís de Victoria en Casillas, el homenaje pendiente
Lucas en Benzema FC
Carlos Antonio Suárez fornelino en Jugarse «nada»
Antonio Lopez Lobeto en Siete equipos para tres descensos
Víctor Raúl Valladares en El Real Madrid se queda solo
IÑAKI ASENSIO CALATAYUD en Ter Stegen, el portero de la T-10
José Ramón García en Ilusión en el nuevo White Hart Lane
JOSE ANTONIO FERNANDEZ PLAZA en Héctor del Mar, tal como éramos
Lucas en Oh, capitán
José Luis Heras en Usted tiene el faro roto
Juan J Rodriguez en Usted tiene el faro roto
Jairo Castillo en El Madrid de la triste figura
Rod en Au revoir
Cristian Galván en Motociclismo e hipocresía
Hassansudeim en La trampa perfecta
Juan De Dios Luna Cijanes en La trampa perfecta
Antonio Lopez Lobeto en Cuestión de fe
Martín Vallejo platero en Marcó Isco, ganó Zidane
Eliseo en Vuelve Zidane
Juan De Dios Luna Cijanes en La esperanza
Juan de Dios Luna Cijanes en La muerte del emperador
Maria Jose en Tropismo
María Jesús en Tropismo
Antonio Lopez Lobeto en El amor no siempre gana
SanEmeterio For Atle en Bienvenidos al espectáculo de minstrel
Elaine Cristina en El empate perfecto
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en La revancha perpetua
Antonio Lopez Lobeto en Al límite de la filosofía
Juan de Dios Luna Cijanes en La ley del mínimo esfuerzo
Antonio Lopez Lobeto en Milagro Kvitova
Carlos Leo Castellanos en Cristiano ya no va de farol
Marcos Da Silva en El tamaño importa (y mucho)
Antonio Lopez Lobeto en Promesas que todavía lo son
Gustavo Del río manzano en Quince años sin el mejor: Chava Jiménez
ROSA MARIA cuesta guerrero en A propósito de Laura
Irene García en Vidrio roto
AA - Rod en Vidrio roto
Juan Luna Cijanes en Solari y la teoría del melón
Antonio Lopez Lobeto en El valor de las palabras
Raúl Ávila en El traje de toda la vida
Miguel Morán en Godín es El Cid Campeador
Ricardo Moreno Castillo en La adolescencia duele
Aminie Filippi en La adolescencia duele
Miguel Angel Hidalgo Mena en Historia de un superviviente
Alfrez en Por los cojones
Paulino en Por los cojones
ROSA MARIA cuesta guerrero en La adolescencia duele
Luis Miguel en Y el presidente, ¿qué?
Oscar Redondo Callado en Tour 2019: Un espanto de recorrido
Santiago Peraza en A LA CONTRA, primer aniversario
Teddy Sagarrasantos@hotmail.com en Bienvenidos al mágico mundo de Oz