lunes, mayo 20, 2024
Google search engine
InicioOpiniónPor nuestra propia culpa

Por nuestra propia culpa

La memoria edulcora lo pretérito y en ese contexto se entiende que miremos con condescendencia a lo antiguo y con recelo a lo nuevo. Probablemente, ni lo que vivimos ya fue tan sublime como recordamos, ni lo que nos queda por vivir vaya a ser tan vulgar como imaginamos al envejecer, aunque a la mayoría de los seres humanos el cerebro les engañe para acomodarles ante el pasado y para alertarles contra el futuro. Yo, sinceramente, quizá porque fui viejo desde que era joven, creo que no soy uno de ellos: ahora mismo me siento notablemente más feliz conmigo mismo y con los que me rodean que hace diez o quince años, exponencialmente más feliz todavía si lo comparo con esa época estúpida y atolondrada que es la adolescencia.

He aprendido a respetar mis contradicciones. He tenido más experiencias. He conocido a un número mayor de personas para darme cuenta de que solamente me importan unas pocas. He aumentado mis incursiones lejos de mi zona de confort (a veces, incluso, le he dado tal patada a mi zona de confort que hasta me ha costado volver a encontrarla después). Y, sobre todo, he acumulado los fracasos suficientes para saber que la única gran verdad que esconde la vida es sencilla y simplemente que hay que vivir. No tiene ningún misterio más. Si te quedas sentado en la orilla rememorando lo que pudo haber sido y ya nunca será, la ola que no cesa te arrastra hasta el agua y la corriente te acaba sepultando en una especie de anticuada y eterna melancolía en el fondo de alta mar. También con la tecnología. Especialmente con la tecnología, mejor dicho.

No tengo Facebook, ni Twitter, ni Instagram. La webcam de mi portátil está tapada desde antes de que lo encendiera por primera vez. En mi teléfono móvil únicamente hay tres aplicaciones: WhatsApp (cada día de mi vida disfruto imaginando que la elimino), una grabadora de voz para poder realizar las entrevistas o reportajes en mi trabajo y la aplicación para ver las facturas y el consumo de mi operador móvil. Y, sin embargo, si alguno se lo pregunta, siempre preferiré jugar a la PlayStation 4 Pro que a la PlayStation 1 y no cambiaría por nada del mundo mi ordenador actual por aquel primer ordenador que entró en la casa de mis padres pese a que lo más seguro es que haya gastado más horas de disfrute en aquel primero que en este último. Ni siquiera rechazo la revolución tecnológica como sinónimo de pérdida de valor en nuestro trabajo aunque la mayoría de las veces, por desgracia, sea así y, llegando hasta el fondo de mi sinceridad, consumo y disfruto muchos análisis de datos creados por la Inteligencia Artificial y el Big Data, especialmente los relacionados con el mundo del deporte estadounidense. Si quiero llegar todavía más lejos en estas líneas, tengo que reconocer también que, personalmente, el bot creado por Narrativa me parece algo extremadamente positivo para el periodismo, ya que permite a los periodistas poder liberarse de una importarte carga de trabajo y poder centrarse en los aspectos de este oficio que han sido brutalmente cercenados desde 2008 por culpa de la crisis económica mundial. El análisis, la ética, la elaboración, el buen funcionamiento, la paciencia, la comprobación, la profundidad… Supongo que, a grandes rasgos, ya saben a lo que me refiero.

Y, a pesar de todo ello, estoy escribiendo esta columna de opinión en contra de ese maldito bot.

Porque, en realidad, todos estos años de experiencia me han enseñado que el neoliberalismo, con su economía californiana disfrazada de utilidad social, volverá a aprovechar en su propio beneficio una idea que asépticamente puede ser acertada. Y que habrá pérdida de trabajo. Y que llegará la reducción de salarios. Y que la voracidad irascible de aquel 1% de siempre gozará de nuevos beneficios ilimitados. Y que nos dirán que el sistema de pensiones y el sistema sanitario son insostenibles (es mentira, no se lo crean). Y que la gente empezará a aseverar que la democracia no es compatible con el capitalismo (el 42.4% de los españoles opina en la actualidad así, según un estudio de la empresa 40dB para El País publicado el pasado mes), que los poderes económicos han terminado por derrotar completamente a los poderes políticos y que la democracia ya no es la mejor forma de Gobierno. Y que algún iluminado instaurará como siempre el miedo hacia lo diferente, hacia las minorías. Y que alguien, entonces, recurrirá a las patrias, a las fronteras y a los nacionalismos. Y que, al final, se apelará a los sentimientos hasta que algún fascista, de izquierda o de derecha, alcance el poder.

Y que, en definitiva, como principio y tal vez también como conclusión, el redactor terminará en la calle mientras su extinta nómina alimenta en bolsa la crematomanía del dueño del medio de comunicación.

Por culpa de ese maldito bot, sí. Pero, especialmente, por nuestra propia culpa.

RELATED ARTICLES

1 COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
Google search engine

Most Popular

Recent Comments

Perikorro en Con contundencia
Alberto Patiño Varela en Los antimadridistas
Xavi Verger en Vinicius saca el cañón
Perikorro en Vivos con Fati-ga
Perikorro en La del Pirata bueno
Diego en Los sufridores
Diego en Viva el rey
Juan De Dios Luna Cijanes en La posesión y los tulipanes
Perikorro en Minority Report
Dr en Las viudas
Diego en Las viudas
Perikorro en Las viudas
Perikorro en Gaspartismo Reloaded
Diego en Viva la Vuelta
Dr en Viva Irlanda
Diego en Viva Irlanda
Diego en Decíamos ayer
Diego en Paz y amor
Dr en Paz y amor
Diego en Paz y amor
Diego en Vuela Supermán
Diego en Vuela Supermán
Diego en El trampolín
Perikorro en Salvar a Barrabás
Coral en Truman
Jose Avellaneda Perez en Los ídolos
María en Calles vacías
Amiguel en El pendejo de turno
Silvia Nebreda en Palabras y lágrimas
Manitu69 en This is Atleti
Alejandro Rincón Rubio en ¿Es Jovic un mediapunta?
Diego A. en Elogio de la locura
Juan De Dios Luna Cijanes en Efectividad máxima
Alfrez en Oda al populismo
Alfrez en Oda al populismo
Diego en Oda al populismo
Manitu69 en Oda al populismo
Fiodor Dostoievski en ¿Suerte o talento?
EUGENIO JORDAN en El cisne blanco
Frank Terraces en Historia del segundo Atleti
Hassandudeim en Historia del segundo Atleti
Perikorro en Aquí un Zidanista
Hassansudeim en Fichar a Descartes
Frank Terraces en Fichar a Descartes
Michael en Nacho y la tristeza
Irene García en Entre cero y nada
Roberto Gómez González en Entre cero y nada
Hassansudeim en Primeras impresiones
Rafael Sánchez Sánchez en Correa, Oblak y feliz año nuevo
Juanma Jiménez en Sólo fútbol
Jules en Sólo fútbol
Che en Trigo limpio
Gracias Faubert en Trigo limpio
Hassansudeim en Trigo limpio
Xabier en Trigo limpio
Juan carlos en Trigo limpio
Óscar Laguna en Ansiedad
Juan De Dios Luna Cijanes en El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos
Joan Del Valle en El tamaño importa (y mucho)
Jose Carlos Torrenova Lozano en Mucho más importante que todo eso
Pascual Vicente Martínez Gimeno en Dos años A La Contra
Yessy arreola en El encanto de los Nicas
Julie Bello Abaunza en El encanto de los Nicas
Vicente Martin-Pozuelo Cantos en Good Bye, Lenin!
yerry en Don Cenizo
IGWT en Relatividad
Manitu69 en Hacerse viejo
Tony en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Grandes éxitos de ayer y hoy
Esuardo en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Victoria sin identidad
Frank Terraces en Bendita normalidad
Francisco en Victoria sin identidad
Julián Martín Fernández en Rodrygo hace viejo a Vinicius
J. J. Creamer en Los héroes de Bowie
Joselito en Éxito sin cimientos
Juan de Dios Luna Cijanes en Ansufatización
Juan De Dios Luna Cijanes en El ciclismo se ablanda
Frank Terraces en Desapego
Juan De Dios Luna Cijanes en Movistar no se rinde
Juan de Dios Luna Cijanes en Queremos tanto a Roglic
Frank Terraces en Hace dos meses
Juan De Dios Luna Cijanes en Nada por aquí, Neymar por allá
Juan De Dios Luna Cijanes en Hoy me he acordado de Lucho Herrera
Juan De Dios Luna Cijanes en Un colombiano en la luna
Juan De Dios Luna Cijanes en El Tour se achica ante Bernal
Juan de Dios Luna Cijanes en Bernal rompe el cielo
Juan De Dios Luna Cijanes en Bernal quiere el Tour
Eberhard Torres Calderón en Cuarenta años de La vida de Brian
Juan De Dios Luna Cijanes en Pinot quiere el Tour y Mikel Landa no se rinde
Frank Terraces en El Atlético más merengue
Juan De Dios Luna Cijanes en La suerte dispara contra Landa
Diego en El fugitivo
Diego en Sopor de France
Juan De Dios Luna Cijanes en El Talento Desperdiciado I: George Best
Juan De Dios Luna Cijanes en Friedenreich: Pelé antes de Pelé
Frank Terraces en La Feria de la Carne
Frank Terraces en El altar de Pérgamo
Juan De Dios Luna Cijanes en Ni cinco de bola
José Antonio Gutiérrez en No cambies tus sueños, cambia el mundo
Antonio Lopez Lobeto en Los doce trabajos de Hércules
Francisco Pedrajas Raya en Ramos-Florentino: Pimpinela en el Madrid
Antonio Lopez Lobeto en Mi pájaro es mejor que el tuyo
Stockton en Bon voyage
Juan De Dios Luna Cijanes en El problema del Barça es el relato
Perikorro en Tantas mareas, marean
Perikorro en No me gusta el cricket
Carmelo en La venda ya cayó
Antonio Jesús Zarza Moreno en ¿Marino o submarino?
Lorenzo Dominguez Sanchez en Gracias, Florentino
Joaquín en Camino a Vitoria
Robert Lee en El que se va, ya no es
victor martín marron en Quiten de ahí a esa loca
Martín Vallejo platero en El borde de la piscina
Diego en Gracias, Johan
jose antonio medrano en Gracias, Johan
Jorge Florido en Gracias, Johan
Javier en Gracias, Johan
Esteban en Gracias, Johan
Fran en Gracias, Johan
5contraelcalvo en Esperando a Zidane
Perikorro en Esperando a Zidane
Elaine Cristina en Casillas, el homenaje pendiente
Tomás Luis de Victoria en No, lo ponemos todo al centro
Tomás Luís de Victoria en Casillas, el homenaje pendiente
Lucas en Benzema FC
Carlos Antonio Suárez fornelino en Jugarse «nada»
Antonio Lopez Lobeto en Siete equipos para tres descensos
Víctor Raúl Valladares en El Real Madrid se queda solo
IÑAKI ASENSIO CALATAYUD en Ter Stegen, el portero de la T-10
José Ramón García en Ilusión en el nuevo White Hart Lane
JOSE ANTONIO FERNANDEZ PLAZA en Héctor del Mar, tal como éramos
Lucas en Oh, capitán
José Luis Heras en Usted tiene el faro roto
Juan J Rodriguez en Usted tiene el faro roto
Jairo Castillo en El Madrid de la triste figura
Rod en Au revoir
Cristian Galván en Motociclismo e hipocresía
Hassansudeim en La trampa perfecta
Juan De Dios Luna Cijanes en La trampa perfecta
Antonio Lopez Lobeto en Cuestión de fe
Martín Vallejo platero en Marcó Isco, ganó Zidane
Eliseo en Vuelve Zidane
Juan De Dios Luna Cijanes en La esperanza
Juan de Dios Luna Cijanes en La muerte del emperador
Maria Jose en Tropismo
María Jesús en Tropismo
Antonio Lopez Lobeto en El amor no siempre gana
SanEmeterio For Atle en Bienvenidos al espectáculo de minstrel
Elaine Cristina en El empate perfecto
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en La revancha perpetua
Antonio Lopez Lobeto en Al límite de la filosofía
Juan de Dios Luna Cijanes en La ley del mínimo esfuerzo
Antonio Lopez Lobeto en Milagro Kvitova
Carlos Leo Castellanos en Cristiano ya no va de farol
Marcos Da Silva en El tamaño importa (y mucho)
Antonio Lopez Lobeto en Promesas que todavía lo son
Gustavo Del río manzano en Quince años sin el mejor: Chava Jiménez
ROSA MARIA cuesta guerrero en A propósito de Laura
Irene García en Vidrio roto
AA - Rod en Vidrio roto
Juan Luna Cijanes en Solari y la teoría del melón
Antonio Lopez Lobeto en El valor de las palabras
Raúl Ávila en El traje de toda la vida
Miguel Morán en Godín es El Cid Campeador
Ricardo Moreno Castillo en La adolescencia duele
Aminie Filippi en La adolescencia duele
Miguel Angel Hidalgo Mena en Historia de un superviviente
Alfrez en Por los cojones
Paulino en Por los cojones
ROSA MARIA cuesta guerrero en La adolescencia duele
Luis Miguel en Y el presidente, ¿qué?
Oscar Redondo Callado en Tour 2019: Un espanto de recorrido
Santiago Peraza en A LA CONTRA, primer aniversario
Teddy Sagarrasantos@hotmail.com en Bienvenidos al mágico mundo de Oz