jueves, julio 25, 2024
Google search engine
InicioCulturaLiteraturaUnamuno 2019: reflexiones sobre nuestro tiempo (fútbol incluido)

Unamuno 2019: reflexiones sobre nuestro tiempo (fútbol incluido)

No todo está perdido. Ni todo se va a perder. El periodista e historiador Miguel Ángel Malavia (Cuenca, 1982) acaba de publicar un libro que recupera la eterna figura de Miguel de Unamuno. El título descubre la intención: Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno. Se trata de un utópico intento de encarnar en el presente el pensamiento de un Unamuno vivo hoy, en 2019. Literariamente, el punto de partida se da en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca, donde tuvo lugar su último acto público, con su polémico enfrentamiento con Millán Astray, el 12 de octubre de 1936, solo dos meses y medio antes de morir en la Nochevieja del año más triste de nuestra historia nacional.

Allí, el eterno rector es interpelado por 72 personas (por cada uno de los años que vivió) representativas de nuestra sociedad. Hay jueces, abogados, maestros, académicos, políticos, fotógrafos, escritores, poetas, científicos, toreros, deportistas, obispos, misioneros… y periodistas. Entre todos ellos se encuentra nuestro compañero Juanma Trueba, lector y admirador de Unamuno. Cada uno le hace, con total libertad, una pregunta. Las respuestas de don Miguel nos llevan a episodios que marcaron su tiempo histórico y a muchos otros fenómenos propios de nuestra hora y ante los que él tiene una idea, como siempre, preñada de pasión desbordada.

Aquí reproducimos la respuesta que dio Don Miguel a la pregunta de Juanma Trueba.

Usted dijo en cierta ocasión que la gente haría mejor en discutir sobre ideas y no sobre fútbol o toros. Aunque tío-abuelo de Pichichi, no parecía muy partidario del balompié. Sin embargo, en un artículo en la revista barcelonesa ‘Sports’ (‘Boys-scouts y foot-ballistas’) se refiere al fútbol como un juego “libre, menos intervenido y más divertido”. Conocido es que le irritaba “la grotesca vanidad del profesional del deporte”. Quisiera saber qué opinión tiene hoy de la dimensión que ha tomado el fútbol y qué le parece que su sobrino Pichichi comparta inmortalidad con usted.

Querido amigo Juanma, te agradezco que me ofrezcas la oportunidad de seguir profundizando en mi visión del deporte, pues es algo que prácticamente no abordé en mi obra, siendo hoy muy consciente de que estamos ante el gran fenómeno de masas en todo el mundo y, por supuesto, en nuestra España.

Observo que los valores del deporte, que en sí son maravillosos y enriquecedores para toda persona, se pudren por su mercantilización e instrumentalización en la élite. Hoy, millones de niños sueñan con ser futbolistas para ser “famosos”. Y hoy, millones de padres dedican sus afanes a que sus hijos sean futbolistas para que sean famosos y les hagan a ellos ricos. En ese afán alocado, los más pueriles no tienen inconveniente en insultar en los partidos infantiles y juveniles a árbitros, a otros padres e, incluso, a otros pequeños jugadores…

Para no repetir lo que todos sabemos, quiero poner aquí algunos ejemplos de deportistas con mayúsculas que me admiran. No necesariamente serán los mejores, los más ricos y famosos, pero sí aquellos que poseen lo que yo más valoro en todos los órdenes de esta vida, ya sean poetas, reyes o barrenderos; es decir, la bondad. Así, quiero empezar por alguien cuya muerte me ha impresionado mucho recientemente: Enrique Castro, Quini.

Del que fuera gran ariete del Sporting de Gijón, del Barcelona y de la Selección Española, nadie ha dicho nunca una mala palabra. Todo lo contrario. Fue respetado y aplaudido en todos los campos que pisó y se mostró caballeroso con compañeros y rivales. Lo que le definió mejor fue su humildad. En estos últimos años, cualquiera que se lo encontrara por las calles de su Gijón, podía ser saludado con el mayor de los cariños por él. No es solo que te firmara una camiseta, es que te acompañaba con el coche a encontrar la dirección que buscaras… Y qué decir de cómo respondió a la que fue su peor pesadilla, cuando fue secuestrado durante 25 días por tres personas que atravesaban una situación económica precaria. En el juicio, atestiguó a su favor, dijo que eran “buena gente” y renunció a toda indemnización. Muchos años después, se vio con al menos uno de ellos, le dio su teléfono y le dijo que le llamara siempre que lo necesitara…

¿Cuántos grandes futbolistas son hoy capaces de algo así? Pues, como mínimo, otro gigante humilde (también asturiano), Juan Mata. El actual jugador del Manchester United promueve una campaña para que todos los miembros del fútbol de élite donen el 1% de su salario a campañas solidarias. No ha conseguido excesivos apoyos, pero solo con este gesto se ha convertido en el jugador que todos los niños del mundo se tendrían que fijar en su sueño de ser futbolistas. Y, por supuesto, de todos esos padres hondamente egoístas.

En cuanto a mi sobrino-nieto, me emociona que, casi un siglo después de morir sin haber cumplido los 30 años, se le siga recordando con su nombre artístico, Pichichi, aupando a los máximos goleadores de la Liga. De él quiero recordar una anécdota de un fútbol que se perdió y que debería volver para ser otra vez deporte y no solo comercio. Tras retirarse del Athletic, probó suerte como árbitro. ¿Y sabes dónde debutó? Así es, en San Mamés… ¿Te imaginas las interminables y acaloradas horas de tertulias televisivas que generaría esta “polémica”? Bien sé que hoy no sería posible algo así… Pero, por eso mismo, me entristece el que ahora se vean aberrantes cosas que antes eran naturales.

Porque a eso voy, se ha perdido la naturalidad en el deporte de élite. Antes, la gente discutía en los bares acerca del estilo de tal o cual jugador. Y se hacía desde la fantasía, pues no eran tantos los partidos que se veían. Como mucho, se veían desde la radio, soñando las jugadas que el locutor narraba. Ahora, con innumerables televisiones y una inmensidad de tomas de cada lance del juego, lo extravagante es que ya no se mece la ilusión en cada remate imposible… Se prefiere el griterío histriónico de unos periodistas que son los protagonistas de un espectáculo que da mucho más dinero si se basa en la polémica.

Permíteme que concluya con una confidencia: cuánto he disfrutado, durante años, de tus crónicas de los partidos del Real Madrid en el diario As. No me hacía falta ver los encuentros. Vibraba muchísimo más con un relato, el tuyo, que era pura literatura. Por lo que sí, concluyo que hay esperanza. Los mejores valores, por mucho que los vilipendien los interesados en talar el árbol del arte y llegar al tronco del exclusivo negocio, nunca mueren del todo. Ni en el deporte ni en el periodismo.

Unamuno.

RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
Google search engine

Most Popular

Recent Comments

Perikorro en Con contundencia
Alberto Patiño Varela en Los antimadridistas
Xavi Verger en Vinicius saca el cañón
Perikorro en Vivos con Fati-ga
Diego en Los sufridores
Diego en Viva el rey
Juan De Dios Luna Cijanes en La posesión y los tulipanes
Perikorro en Minority Report
Dr en Las viudas
Diego en Las viudas
Perikorro en Las viudas
Perikorro en Gaspartismo Reloaded
Diego en Viva la Vuelta
Dr en Viva Irlanda
Diego en Viva Irlanda
Diego en Decíamos ayer
Diego en Paz y amor
Dr en Paz y amor
Diego en Paz y amor
Diego en Vuela Supermán
Diego en Vuela Supermán
Diego en El trampolín
Perikorro en Salvar a Barrabás
Coral en Truman
Jose Avellaneda Perez en Los ídolos
María en Calles vacías
Amiguel en El pendejo de turno
Silvia Nebreda en Palabras y lágrimas
Manitu69 en This is Atleti
Alejandro Rincón Rubio en ¿Es Jovic un mediapunta?
Diego A. en Elogio de la locura
Juan De Dios Luna Cijanes en Efectividad máxima
Alfrez en Oda al populismo
Alfrez en Oda al populismo
Diego en Oda al populismo
Manitu69 en Oda al populismo
Fiodor Dostoievski en ¿Suerte o talento?
EUGENIO JORDAN en El cisne blanco
Frank Terraces en Historia del segundo Atleti
Hassandudeim en Historia del segundo Atleti
Perikorro en Aquí un Zidanista
Hassansudeim en Fichar a Descartes
Frank Terraces en Fichar a Descartes
Michael en Nacho y la tristeza
Irene García en Entre cero y nada
Roberto Gómez González en Entre cero y nada
Hassansudeim en Primeras impresiones
Rafael Sánchez Sánchez en Correa, Oblak y feliz año nuevo
Juanma Jiménez en Sólo fútbol
Jules en Sólo fútbol
Che en Trigo limpio
Gracias Faubert en Trigo limpio
Hassansudeim en Trigo limpio
Xabier en Trigo limpio
Juan carlos en Trigo limpio
Óscar Laguna en Ansiedad
Juan De Dios Luna Cijanes en El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos
Joan Del Valle en El tamaño importa (y mucho)
Jose Carlos Torrenova Lozano en Mucho más importante que todo eso
Pascual Vicente Martínez Gimeno en Dos años A La Contra
Vicente Martin-Pozuelo Cantos en Good Bye, Lenin!
yerry en Don Cenizo
IGWT en Relatividad
Manitu69 en Hacerse viejo
Tony en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Grandes éxitos de ayer y hoy
Esuardo en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Victoria sin identidad
Frank Terraces en Bendita normalidad
Francisco en Victoria sin identidad
Julián Martín Fernández en Rodrygo hace viejo a Vinicius
J. J. Creamer en Los héroes de Bowie
Joselito en Éxito sin cimientos
Juan de Dios Luna Cijanes en Ansufatización
Juan De Dios Luna Cijanes en El ciclismo se ablanda
Frank Terraces en Desapego
Juan De Dios Luna Cijanes en Movistar no se rinde
Juan de Dios Luna Cijanes en Queremos tanto a Roglic
Frank Terraces en Hace dos meses
Juan De Dios Luna Cijanes en Nada por aquí, Neymar por allá
Juan De Dios Luna Cijanes en Hoy me he acordado de Lucho Herrera
Juan De Dios Luna Cijanes en Un colombiano en la luna
Juan De Dios Luna Cijanes en El Tour se achica ante Bernal
Juan de Dios Luna Cijanes en Bernal rompe el cielo
Juan De Dios Luna Cijanes en Bernal quiere el Tour
Eberhard Torres Calderón en Cuarenta años de La vida de Brian
Juan De Dios Luna Cijanes en Pinot quiere el Tour y Mikel Landa no se rinde
Frank Terraces en El Atlético más merengue
Juan De Dios Luna Cijanes en La suerte dispara contra Landa
Diego en El fugitivo
Diego en Sopor de France
Juan De Dios Luna Cijanes en El Talento Desperdiciado I: George Best
Juan De Dios Luna Cijanes en Friedenreich: Pelé antes de Pelé
Frank Terraces en La Feria de la Carne
Frank Terraces en El altar de Pérgamo
Juan De Dios Luna Cijanes en Ni cinco de bola
José Antonio Gutiérrez en No cambies tus sueños, cambia el mundo
Antonio Lopez Lobeto en Los doce trabajos de Hércules
Francisco Pedrajas Raya en Ramos-Florentino: Pimpinela en el Madrid
Antonio Lopez Lobeto en Mi pájaro es mejor que el tuyo
Stockton en Bon voyage
Juan De Dios Luna Cijanes en El problema del Barça es el relato
Perikorro en Tantas mareas, marean
Perikorro en No me gusta el cricket
Carmelo en La venda ya cayó
Antonio Jesús Zarza Moreno en ¿Marino o submarino?
Lorenzo Dominguez Sanchez en Gracias, Florentino
Joaquín en Camino a Vitoria
Robert Lee en El que se va, ya no es
victor martín marron en Quiten de ahí a esa loca
Martín Vallejo platero en El borde de la piscina
Diego en Gracias, Johan
jose antonio medrano en Gracias, Johan
Jorge Florido en Gracias, Johan
Javier en Gracias, Johan
Esteban en Gracias, Johan
Fran en Gracias, Johan
5contraelcalvo en Esperando a Zidane
Perikorro en Esperando a Zidane
Elaine Cristina en Casillas, el homenaje pendiente
Tomás Luis de Victoria en No, lo ponemos todo al centro
Tomás Luís de Victoria en Casillas, el homenaje pendiente
Lucas en Benzema FC
Carlos Antonio Suárez fornelino en Jugarse «nada»
Antonio Lopez Lobeto en Siete equipos para tres descensos
Víctor Raúl Valladares en El Real Madrid se queda solo
IÑAKI ASENSIO CALATAYUD en Ter Stegen, el portero de la T-10
José Ramón García en Ilusión en el nuevo White Hart Lane
JOSE ANTONIO FERNANDEZ PLAZA en Héctor del Mar, tal como éramos
Lucas en Oh, capitán
José Luis Heras en Usted tiene el faro roto
Juan J Rodriguez en Usted tiene el faro roto
Jairo Castillo en El Madrid de la triste figura
Rod en Au revoir
Cristian Galván en Motociclismo e hipocresía
Hassansudeim en La trampa perfecta
Juan De Dios Luna Cijanes en La trampa perfecta
Antonio Lopez Lobeto en Cuestión de fe
Martín Vallejo platero en Marcó Isco, ganó Zidane
Eliseo en Vuelve Zidane
Juan De Dios Luna Cijanes en La esperanza
Juan de Dios Luna Cijanes en La muerte del emperador
Maria Jose en Tropismo
María Jesús en Tropismo
Antonio Lopez Lobeto en El amor no siempre gana
SanEmeterio For Atle en Bienvenidos al espectáculo de minstrel
Elaine Cristina en El empate perfecto
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en La revancha perpetua
Antonio Lopez Lobeto en Al límite de la filosofía
Juan de Dios Luna Cijanes en La ley del mínimo esfuerzo
Antonio Lopez Lobeto en Milagro Kvitova
Carlos Leo Castellanos en Cristiano ya no va de farol
Marcos Da Silva en El tamaño importa (y mucho)
Antonio Lopez Lobeto en Promesas que todavía lo son
Gustavo Del río manzano en Quince años sin el mejor: Chava Jiménez
ROSA MARIA cuesta guerrero en A propósito de Laura
Irene García en Vidrio roto
AA - Rod en Vidrio roto
Juan Luna Cijanes en Solari y la teoría del melón
Antonio Lopez Lobeto en El valor de las palabras
Raúl Ávila en El traje de toda la vida
Miguel Morán en Godín es El Cid Campeador
Ricardo Moreno Castillo en La adolescencia duele
Aminie Filippi en La adolescencia duele
Miguel Angel Hidalgo Mena en Historia de un superviviente
Alfrez en Por los cojones
Paulino en Por los cojones
ROSA MARIA cuesta guerrero en La adolescencia duele
Luis Miguel en Y el presidente, ¿qué?
Oscar Redondo Callado en Tour 2019: Un espanto de recorrido
Santiago Peraza en A LA CONTRA, primer aniversario
Teddy Sagarrasantos@hotmail.com en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Conchita Minguez en Cinco apuntes para seis carreras