sábado, mayo 18, 2024
Google search engine
InicioFútbolLibertadoresBombones para todos

Bombones para todos

No se esperaban bombones en La Bombonera… y al descanso casi llegamos diabéticos todos. Por cada gramo de fricción, hubo kilogramos de fútbol. Se jugó mucho y se jugó más que bien. Desde antes de empezar incluso. Sí, desde antes. Lo hizo Marcelo Gallardo, como casi siempre. El técnico de River Plate, con una efectividad incomparable en eliminatorias desde que asumió el cargo hace casi un lustro y que acostumbra a convertirse en un sudoku irresoluble para los mellizos Barros Schelotto, lo volvió a hacer. Se esperaba que Bruno Zuculini entrara de inicio por el lesionado – e irremplazable- capitán, Leonardo Ponzio, para alicatar el mediocampo armando un doble pivote de muchas espinas junto a Enzo Pérez, pero sacó de su interminable manga una carta inédita en los últimos meses: tres centrales, uniendo al canterano Martínez Cuarta a los habituales Maidana y Pinola. Así contuvo mejor y propuso más. Acumuló y acumuló ocasiones a lomos de un purasangre para las mejores ligas europeas, como es el Pity Martínez, y sólo el notable desempeño del muy discutido Rossi en el arco de Boca impidió que los visitantes comenzaran festejando. River Plate estuvo casi siempre por encima de su rival y siempre por encima del áspero escenario; sólo el marcador, que termina siéndolo todo, se empeñó en serle esquivo… hasta claudicar en parte, reflejando una igualdad final que se acerca a la justicia de lo visto y enciende el horno para ir calentando un encuentro de vuelta en El Monumental (sábado 24, 21 hora española) del todo imperdible.

El partido comenzó un día tarde, inundado por unas tormentas que acudieron puntuales a las súplicas de la colonia judía de ambos equipos -una semana antes se especuló con que la CONMEBOL podía acceder a ubicar ambos partidos en domingo por la presión de este poderoso lobby, cuya religión le impide desempeñarse en sábado-. Y la final sólo se pareció a lo que apuntaba en un pantanoso tramo de la segunda parte, cuando el tanto en contra de Izquierdoz situaba el 2-2 final y ambos conjuntos parecieron tomar consciencia del vértigo que habían propuesto y que se había vivido.

Todo venía en contra para Boca Juniors en el tramo inicial. Al azote del Pity -cuyo futuro se escribirá, sin explicación alguna, en el fútbol norteamericano, a sus 25 años…-, se le sumó una lesión muscular de Christian Pavón, que hirió todas las fibras de los habitantes de la Boca. Entraba el Pipa Benedetto, un delantero en trance desde las semifinales, pero no era ése el plan. Benedetto debía someter a la defensa rival cuando Ábila llevara una hora castigándoles todos los puntos de acupuntura de su anatomía. En realidad, el plan nunca es que se te lesione a los veinte minutos tu jugador bandera, el último delfín de Messi en el Mundial de Rusia y quien suena para reforzar al Arsenal más pronto que tarde. Pavón se perderá la vuelta y se perdió casi toda la ida, pero el aparente doble drama no lo fue tanto porque Ábila, un delantero que obliga a los centrales a dormir en bañeras de hielo la noche siguiente, asomó por el sector izquierdo del área para derribar en dos cañonazos la resistencia del más imponente que elegante Franco Armani.

Boca se adelantaba, pese a que River Plate acumulaba casi todos los méritos, La Bombonera se agitaba hasta el escalofrío y el banquillo visitante se miraba incrédulo. Todo había cambiado, nada era lo que se llevaba media hora viviendo… hasta un minuto más tarde. El Pity frotó la lámpara para habilitar a Pratto y éste superó a Rossi para silenciar el conato de seísmo y que, por primera vez desde su llegada, parecieran baratos los 15 millones de dólares que abonaron los -con razón- millonarios para contratarlo desde el Sao Paulo.

Hubo un segundo beneficio colateral para Boca Juniors con la lesión de Pavón. Es muy probable, se diría que seguro, que con Gallardo en el banquillo de La Bombonera no hubiera ocurrido. Pero Gallardo no estaba en el campo de Boca, vivió su sanción desde su despacho de River, sin comunicación con su segundo. ¿Cuál fue el error? Santos Borré era el encargado de seguir a Pavón en el balón parado y, bastantes minutos después de su salida, no hubo ajuste y marcó al recambio… ¿Recuerda quién sustituyó a Pavón? Benedetto, un nueve y medio, sutil por abajo y hábil por arriba, quien te mata suavemente y quien se ha tatuado en su cuello una metáfora de su figura como futbolista: una calavera mordiendo una rosa. Él es la rosa y sus rivales acostumbran a ser la calavera. Aquí lo fue Santos Borré -quien hizo un Gascoigne 28 años después y se perderá el duelo final-, si bien, y más todavía con tres centrales sobre el campo, otro compañero debió encargarse de la marca de Benedetto. Y aún más en una falta indirecta sobre el tiempo de añadido de la primera parte. Descanso. Boca llegaba 2-1 por delante.

Gallardo, sabedor de que no había demasiado por proteger ya entrada la segunda mitad, pese a que la vuelta será al abrigo de setenta mil de los suyos, incluyó al más que cumplidor centrocampista Nacho Fernández por Martínez Cuarta, para volver al 4-4-2 habitual. Y casi sin darle tiempo a buscar, encontró un empate que quiso volver a gritar Pratto -ahí ya los 15 millones hubieran parecido calderilla…- y terminó lamentando Izquierdoz. En ese momento, en pleno empacho de bombones, se entró en el páramo comentado… Un páramo de apenas un cuarto de hora, hasta que entró Carlitos Tévez.

El Apache, 34 años, está para jugar diez o quince minutos, pero diez o quince minutos del Apache dan de sobra para levantar una Copa Libertadores. No se sabe si la levantará. Sí hizo saltar la grada entera con un disparo que silbó la escuadra de River -anulado por fuera de juego previo de Ábila- y, sobre todo, por una ultima conducción, que Maidana quiso bajar por lo criminal, ya que por lo civil no llegaba, y que situó al Pipa Benedetto mano a mano con Armani. Armani, de perfil parecido al tatuaje que caracteriza el cuello del Pipa, amontonó toda su humanidad en una salida desesperada… y efectiva. No estaba en su mejor partido, ni venía de su mejor mes, pero Armani es de los porteros que ganan campeonatos. La rosa terminó en su complicada boca, mientras River y Boca abandonaron la Bombonera con el regusto de sus bombones y jurando que ninguno de los dos será la calavera final en la vuelta del Monumental.

Javier Hernández
Javier Hernández
Cefalópodo. Activista de imposibles renovables. Dueño, como nadador, de un diploma paralímpico único en Londres 2012. Único... porque no ganó más (50 espalda) y porque nunca nadie ha alcanzado uno igual: con 33 años y sin haber entrenado nunca antes de los treinta. Doctor Honoris Causa en México y conferenciante motivacional sin fronteras en www.delospiesalacabeza.org, regresa a la redacción deportiva tras fatigar teclados en Heraldo de Aragón y en As a principios del siglo
RELATED ARTICLES

2 COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
Google search engine

Most Popular

Recent Comments

Perikorro en Con contundencia
Alberto Patiño Varela en Los antimadridistas
Xavi Verger en Vinicius saca el cañón
Perikorro en Vivos con Fati-ga
Perikorro en La del Pirata bueno
Diego en Los sufridores
Diego en Viva el rey
Juan De Dios Luna Cijanes en La posesión y los tulipanes
Perikorro en Minority Report
Dr en Las viudas
Diego en Las viudas
Perikorro en Las viudas
Perikorro en Gaspartismo Reloaded
Diego en Viva la Vuelta
Dr en Viva Irlanda
Diego en Viva Irlanda
Diego en Decíamos ayer
Diego en Paz y amor
Dr en Paz y amor
Diego en Paz y amor
Diego en Vuela Supermán
Diego en Vuela Supermán
Diego en El trampolín
Perikorro en Salvar a Barrabás
Coral en Truman
Jose Avellaneda Perez en Los ídolos
María en Calles vacías
Amiguel en El pendejo de turno
Silvia Nebreda en Palabras y lágrimas
Manitu69 en This is Atleti
Alejandro Rincón Rubio en ¿Es Jovic un mediapunta?
Diego A. en Elogio de la locura
Juan De Dios Luna Cijanes en Efectividad máxima
Alfrez en Oda al populismo
Alfrez en Oda al populismo
Diego en Oda al populismo
Manitu69 en Oda al populismo
Fiodor Dostoievski en ¿Suerte o talento?
EUGENIO JORDAN en El cisne blanco
Frank Terraces en Historia del segundo Atleti
Hassandudeim en Historia del segundo Atleti
Perikorro en Aquí un Zidanista
Hassansudeim en Fichar a Descartes
Frank Terraces en Fichar a Descartes
Michael en Nacho y la tristeza
Irene García en Entre cero y nada
Roberto Gómez González en Entre cero y nada
Hassansudeim en Primeras impresiones
Rafael Sánchez Sánchez en Correa, Oblak y feliz año nuevo
Juanma Jiménez en Sólo fútbol
Jules en Sólo fútbol
Che en Trigo limpio
Gracias Faubert en Trigo limpio
Hassansudeim en Trigo limpio
Xabier en Trigo limpio
Juan carlos en Trigo limpio
Óscar Laguna en Ansiedad
Juan De Dios Luna Cijanes en El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos
Joan Del Valle en El tamaño importa (y mucho)
Jose Carlos Torrenova Lozano en Mucho más importante que todo eso
Pascual Vicente Martínez Gimeno en Dos años A La Contra
Yessy arreola en El encanto de los Nicas
Julie Bello Abaunza en El encanto de los Nicas
Vicente Martin-Pozuelo Cantos en Good Bye, Lenin!
yerry en Don Cenizo
IGWT en Relatividad
Manitu69 en Hacerse viejo
Tony en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Grandes éxitos de ayer y hoy
Esuardo en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Victoria sin identidad
Frank Terraces en Bendita normalidad
Francisco en Victoria sin identidad
Julián Martín Fernández en Rodrygo hace viejo a Vinicius
J. J. Creamer en Los héroes de Bowie
Joselito en Éxito sin cimientos
Juan de Dios Luna Cijanes en Ansufatización
Juan De Dios Luna Cijanes en El ciclismo se ablanda
Frank Terraces en Desapego
Juan De Dios Luna Cijanes en Movistar no se rinde
Juan de Dios Luna Cijanes en Queremos tanto a Roglic
Frank Terraces en Hace dos meses
Juan De Dios Luna Cijanes en Nada por aquí, Neymar por allá
Juan De Dios Luna Cijanes en Hoy me he acordado de Lucho Herrera
Juan De Dios Luna Cijanes en Un colombiano en la luna
Juan De Dios Luna Cijanes en El Tour se achica ante Bernal
Juan de Dios Luna Cijanes en Bernal rompe el cielo
Juan De Dios Luna Cijanes en Bernal quiere el Tour
Eberhard Torres Calderón en Cuarenta años de La vida de Brian
Juan De Dios Luna Cijanes en Pinot quiere el Tour y Mikel Landa no se rinde
Frank Terraces en El Atlético más merengue
Juan De Dios Luna Cijanes en La suerte dispara contra Landa
Diego en El fugitivo
Diego en Sopor de France
Juan De Dios Luna Cijanes en El Talento Desperdiciado I: George Best
Juan De Dios Luna Cijanes en Friedenreich: Pelé antes de Pelé
Frank Terraces en La Feria de la Carne
Frank Terraces en El altar de Pérgamo
Juan De Dios Luna Cijanes en Ni cinco de bola
José Antonio Gutiérrez en No cambies tus sueños, cambia el mundo
Antonio Lopez Lobeto en Los doce trabajos de Hércules
Francisco Pedrajas Raya en Ramos-Florentino: Pimpinela en el Madrid
Antonio Lopez Lobeto en Mi pájaro es mejor que el tuyo
Stockton en Bon voyage
Juan De Dios Luna Cijanes en El problema del Barça es el relato
Perikorro en Tantas mareas, marean
Perikorro en No me gusta el cricket
Carmelo en La venda ya cayó
Antonio Jesús Zarza Moreno en ¿Marino o submarino?
Lorenzo Dominguez Sanchez en Gracias, Florentino
Joaquín en Camino a Vitoria
Robert Lee en El que se va, ya no es
victor martín marron en Quiten de ahí a esa loca
Martín Vallejo platero en El borde de la piscina
Diego en Gracias, Johan
jose antonio medrano en Gracias, Johan
Jorge Florido en Gracias, Johan
Javier en Gracias, Johan
Esteban en Gracias, Johan
Fran en Gracias, Johan
5contraelcalvo en Esperando a Zidane
Perikorro en Esperando a Zidane
Elaine Cristina en Casillas, el homenaje pendiente
Tomás Luis de Victoria en No, lo ponemos todo al centro
Tomás Luís de Victoria en Casillas, el homenaje pendiente
Lucas en Benzema FC
Carlos Antonio Suárez fornelino en Jugarse «nada»
Antonio Lopez Lobeto en Siete equipos para tres descensos
Víctor Raúl Valladares en El Real Madrid se queda solo
IÑAKI ASENSIO CALATAYUD en Ter Stegen, el portero de la T-10
José Ramón García en Ilusión en el nuevo White Hart Lane
JOSE ANTONIO FERNANDEZ PLAZA en Héctor del Mar, tal como éramos
Lucas en Oh, capitán
José Luis Heras en Usted tiene el faro roto
Juan J Rodriguez en Usted tiene el faro roto
Jairo Castillo en El Madrid de la triste figura
Rod en Au revoir
Cristian Galván en Motociclismo e hipocresía
Hassansudeim en La trampa perfecta
Juan De Dios Luna Cijanes en La trampa perfecta
Antonio Lopez Lobeto en Cuestión de fe
Martín Vallejo platero en Marcó Isco, ganó Zidane
Eliseo en Vuelve Zidane
Juan De Dios Luna Cijanes en La esperanza
Juan de Dios Luna Cijanes en La muerte del emperador
Maria Jose en Tropismo
María Jesús en Tropismo
Antonio Lopez Lobeto en El amor no siempre gana
SanEmeterio For Atle en Bienvenidos al espectáculo de minstrel
Elaine Cristina en El empate perfecto
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en La revancha perpetua
Antonio Lopez Lobeto en Al límite de la filosofía
Juan de Dios Luna Cijanes en La ley del mínimo esfuerzo
Antonio Lopez Lobeto en Milagro Kvitova
Carlos Leo Castellanos en Cristiano ya no va de farol
Marcos Da Silva en El tamaño importa (y mucho)
Antonio Lopez Lobeto en Promesas que todavía lo son
Gustavo Del río manzano en Quince años sin el mejor: Chava Jiménez
ROSA MARIA cuesta guerrero en A propósito de Laura
Irene García en Vidrio roto
AA - Rod en Vidrio roto
Juan Luna Cijanes en Solari y la teoría del melón
Antonio Lopez Lobeto en El valor de las palabras
Raúl Ávila en El traje de toda la vida
Miguel Morán en Godín es El Cid Campeador
Ricardo Moreno Castillo en La adolescencia duele
Aminie Filippi en La adolescencia duele
Miguel Angel Hidalgo Mena en Historia de un superviviente
Alfrez en Por los cojones
Paulino en Por los cojones
ROSA MARIA cuesta guerrero en La adolescencia duele
Luis Miguel en Y el presidente, ¿qué?
Oscar Redondo Callado en Tour 2019: Un espanto de recorrido
Santiago Peraza en A LA CONTRA, primer aniversario
Teddy Sagarrasantos@hotmail.com en Bienvenidos al mágico mundo de Oz