sábado, junio 15, 2024
Google search engine
InicioLiga SantanderReal MadridEl Real Madrid y el síndrome del miembro fantasma

El Real Madrid y el síndrome del miembro fantasma

En el mundo del fútbol “crisis” es una palabra prohibida. Nadie la pronuncia. Ni futbolistas ni entrenadores, ni por supuesto directivos. Admitir la crisis es asumir un problema y todavía hay quien piensa que lo que no se nombra no existe; tengo entendido que en la política sucede algo similar. En el fútbol se habla de mala racha, que es un concepto supersticioso que se admite como si fuera un hecho científico. Nadie niega la validez de una explicación tan infantil como que “la pelota no quiere entrar”. En apariencia puede resultar un sarcasmo después de tantos millones invertidos, pero en el fondo proclama la supremacía del juego sobre el negocio. Aunque se programe todo hasta el milímetro y se alfombre el camino de billetes, en última instancia siempre hay que tirar los dados.

Afirmar que el Real Madrid está en crisis porque ha perdido dos partidos de los tres últimos y porque no ha marcado goles en ninguno de ellos solo tiene sentido porque hablamos del Real Madrid. Sin embargo, incluso en un club de tanta exigencia —ajena y propia—, el dato debería resultar asumible. Nada se ha roto: el equipo es colíder en la Liga y mantiene intactas sus aspiraciones de clasificación en la Champions. Es el contexto lo que convierte el dato en una amenaza y la crisis en real.

La marcha de Zidane y el traspaso de Cristiano Ronaldo son capítulos fundamentales de la historia que nos ocupa. No es normal que un equipo que acaba de ganar su tercera Champions consecutiva pierda a continuación a su entrenador y a su mejor futbolista. Y tampoco es habitual que la afición implicada lo acepte sin oponer la mínima resistencia. O el madridismo estaba muy poco involucrado afectivamente con el entrenador y el delantero (“todos los amores acaban mal, porque todos los amores acaban”) o tomó las salidas por deserciones voluntarias, o tal vez se consoló con la posibilidad de fichar a Mbappé o Neymar, tal vez Harry Kane o Hazard.

No vino ninguno de ellos. Pero aún así, nadie se quejó. Quizá porque existía un empacho de estrellas o porque se entendió que la paciencia era una buena política y había plantilla suficiente para afrontar los nuevos desafíos. Fue entonces cuando incurrimos en eso que Valdano denomina “la fantasía” y que consistió en imaginar que los cincuenta goles de Cristiano se repartirían entre delanteros y centrocampistas hasta no quedar ninguno por marcar. La goleada contra la Roma (3-0) nos dio la razón, al menos por una noche: el Madrid era un equipo coral, casi bucólico, que había suplido el ego de uno por la felicidad del resto. Diría que cada gol reforzó la apuesta deportiva. Marcaron Isco, Bale y Mariano. El éxito siempre tiene razón.

La ensoñación terminó abruptamente y no hace falta refrescar la memoria. Es momento de indagar en las razones. Para ello, en primer lugar, recurriremos a la medicina. El síndrome del miembro fantasma es la percepción, generalmente dolorosa, de que un miembro amputado sigue formando parte del cuerpo. Los afectados, entre el 50 y el 80% de los amputados, padecen hormigueos y entumecimientos, y hasta llegan a creer que el miembro funciona normalmente. Aunque las teorías son diversas, se dice que el cerebro sigue dedicando atención a la parte ausente, como si no hubiera registrado su pérdida. Como si necesitara un tiempo para reorganizar el cableado interior.

En situación semejante se encuentra el Real Madrid. Vista la reacción del madridismo, es posible que la amputación no haya sido sentimental, pero sí física. A partir de aquí funcionan todas las analogías. El cerebro del equipo no ha procesado la ausencia de Cristiano, 450 goles en 438 partidos. Desde un plano consciente se asume su traspaso, pero el cableado interior no se ha corregido. Es fácil imaginar el desconcierto de los jugadores y del entrenador. Sus evidentes esfuerzos por mejorar el juego y desarrollar los automatismos que lo favorecen no tiene influencia en la consecución de los goles. Se generan ocasiones en número significativo (CSKA), pero se intentan rematar con el miembro fantasma.

Desde esta perspectiva, el Real Madrid cometió el error de no fichar a un delantero titular que llegara liberado de la sombra de Cristiano. Sobre jugadores como Kane o Lewandowski (por citar nombres que sonaron) no habría pesado la presencia/ausencia de Ronaldo, igual que tampoco la siente Mariano y de ahí su efervescencia cada vez que salta al campo. Para los demás, el cerebro sigue enviando instrucciones que tienen como objeto conectar con un jugador que ya no existe.

Hecho el diagnóstico, nadie sufre tanto la amputación como Karim Benzema, que se pasó nueve años adaptando su juego al de Cristiano hasta alcanzar la perfección de los escuderos: servir a su señor sin robarle ni plano ni hazaña. Ahora queremos que Sancho vaya al Toboso en busca de Dulcinea, como si fuera tan sencillo cambiar de personalidad, de caballo y de doncella.

No niego que la lesión de Gareth Bale —también algo fantasmagórica— ha influido en la composición general del cuadro. Sin el portugués, Bale se siente más importante y actúa en consecuencia. Sus goles disimulan la escasez de munición, pero su fragilidad muscular tiene aspecto de ser crónica; desde que fichó por el Real Madrid en 2013 se ha perdido 83 partidos oficiales, el equivalente a casi dos temporadas enteras.

Si crisis es una palabra prohibida, mencionar a Zidane tampoco resulta oportuno. Nadie ha profundizado en los motivos de su abandono, días después de ganar la tercera Champions consecutiva. La lógica indica que se marchó por no estar de acuerdo con la renovación de la plantilla planteada por el club. Durante su última temporada se había posicionado en favor de dos futbolistas que se vieron directamente afectados por los cambios, Keylor y Cristiano, al tiempo que había señalado a Bale como una pieza sobrante.

Más allá de las razones de su adiós, Zidane nunca fue apreciado como entrenador por el madridismo en general, tampoco por la prensa. Se valoraba su talante y su capacidad para gestionar el grupo, pero ni un solo día se le dejó de reprochar que no fuera un sesudo estratega. Sospecho que nos vimos atacados por otra “fantasía” y confundimos lo accesorio con lo circunstancial.

Deber ser cierto que el fútbol tiene poca memoria. El fichaje de Rafa Benítez demostró que el Real Madrid no necesita entrenadores con un doctorado en geometría, básicamente porque a un equipo tan sobrado de talento se le presentan pocos problemas geométricos. Es la capacidad de motivación y la habilidad para sofocar incendios lo que acredita a un entrenador del Real Madrid, tal y como han puesto de manifiesto los últimos que ganaron la Copa de Europa: Zidane, Ancelotti, Del Bosque…

Llegados a este punto, Lopetegui debe definirse (Zidane o Benítez) desde la certeza de que el equipo no remontará desde la pizarra. Lo hará si el entrenador recompone el cableado interior y los jugadores se desprenden del miembro del fantasma con la terapia recomendada: disminuir la presión arterial, aplacar los nervios y relajar los músculos. El proceso llevará tiempo y probablemente hará falta una transición como la que sucede a las dictaduras. Ayudará Mariano, sin duda, tan libre de cargas que quiso heredar el 7 de Cristiano. Será positivo ejercitar la paciencia, aceptar el problema y no está contraindicado pronunciar la palabra crisis, tercera acepción del diccionario de la Real Academia: «Situación mala o difícil. Un equipo en crisis».

Juanma Trueba
Juanma Trueba
Periodista, ciclista en sueños, cronista de variedades y cinéfilo (sector La La Land). Capitán del equipo para que le dejen jugar. Después de tantos años, sigue pensando que lo contrario del buenismo es el malismo. Fue subdirector del diario AS hasta que le tiraron del tren. Luego se lanzó a una aventura a la que puso por nombre A la Contra. Y en ella sigue.
RELATED ARTICLES

7 COMENTARIOS

  1. Interesante artículo. Sin embargo difiero -con mil perdones — del autor. Hace años que vengo repitiendo que Cristiano es un BLUFF,la fabricación retroalimentada de un falso ídolo. Cristiano, aparte de su insufrible e infantilóide narcisismo, era un futbolista que metía goles porque estaba en el sitio de meter goles y porque todo el equipo JUGABA PARA ÉL. Hubo muchos,muchísimos partidos en los que fue un fantasma deanbulando por el campo sin dar pie con bola. También FRUSTRABA a los demás delanteros que se exponían a regañinas si no daban el pase a Cristiano. Ciertamente el equipo ha iniciado campaña con poco brío y sin encontrar la portería contraria, pero demos tiempo al tiempo y busquemos un mejor entrenador.

  2. […] Lo del Barcelona sorprendió desde el inicio. Su actitud era fría, casi congelada, y contrastaba con el fuego del Madrid, intenso en la presión y en el robo, y tan entusiasta en el repliegue como en el despliegue. Es extraño, insisto, porque el Barça jugaba como si el marcador estuviera a su favor, o como si supiera algo que el Madrid desconocía. Por momentos dio la impresión de que esperaba al agotamiento del rival, y hasta parecía que lo tenía calculado. Ocurrirá en el 50. O poco más allá. Incluso de contar con esa información privilegiada, su apuesta estaba plagada de riesgos. Su rival estuvo muy cerca de marcar y lo hubiera hecho de no ser por Ter Stegen y porque las mejores oportunidades las tuvo Vinicius, y el muchacho se comporta ante el gol como los chicos de su edad ante las mujeres guapas. Se atolondra. Se acelera. Se tropieza. No perdamos de vista que con Cristiano se marcharon 50 goles. […]

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
Google search engine

Most Popular

Recent Comments

Perikorro en Con contundencia
Alberto Patiño Varela en Los antimadridistas
Xavi Verger en Vinicius saca el cañón
Perikorro en Vivos con Fati-ga
Diego en Los sufridores
Diego en Viva el rey
Juan De Dios Luna Cijanes en La posesión y los tulipanes
Perikorro en Minority Report
Dr en Las viudas
Diego en Las viudas
Perikorro en Las viudas
Perikorro en Gaspartismo Reloaded
Diego en Viva la Vuelta
Dr en Viva Irlanda
Diego en Viva Irlanda
Diego en Decíamos ayer
Diego en Paz y amor
Dr en Paz y amor
Diego en Paz y amor
Diego en Vuela Supermán
Diego en Vuela Supermán
Diego en El trampolín
Perikorro en Salvar a Barrabás
Coral en Truman
Jose Avellaneda Perez en Los ídolos
María en Calles vacías
Amiguel en El pendejo de turno
Silvia Nebreda en Palabras y lágrimas
Manitu69 en This is Atleti
Alejandro Rincón Rubio en ¿Es Jovic un mediapunta?
Diego A. en Elogio de la locura
Juan De Dios Luna Cijanes en Efectividad máxima
Alfrez en Oda al populismo
Alfrez en Oda al populismo
Diego en Oda al populismo
Manitu69 en Oda al populismo
Fiodor Dostoievski en ¿Suerte o talento?
EUGENIO JORDAN en El cisne blanco
Frank Terraces en Historia del segundo Atleti
Hassandudeim en Historia del segundo Atleti
Perikorro en Aquí un Zidanista
Hassansudeim en Fichar a Descartes
Frank Terraces en Fichar a Descartes
Michael en Nacho y la tristeza
Irene García en Entre cero y nada
Roberto Gómez González en Entre cero y nada
Hassansudeim en Primeras impresiones
Rafael Sánchez Sánchez en Correa, Oblak y feliz año nuevo
Juanma Jiménez en Sólo fútbol
Jules en Sólo fútbol
Che en Trigo limpio
Gracias Faubert en Trigo limpio
Hassansudeim en Trigo limpio
Xabier en Trigo limpio
Juan carlos en Trigo limpio
Óscar Laguna en Ansiedad
Juan De Dios Luna Cijanes en El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos
Joan Del Valle en El tamaño importa (y mucho)
Jose Carlos Torrenova Lozano en Mucho más importante que todo eso
Pascual Vicente Martínez Gimeno en Dos años A La Contra
Vicente Martin-Pozuelo Cantos en Good Bye, Lenin!
yerry en Don Cenizo
IGWT en Relatividad
Manitu69 en Hacerse viejo
Tony en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Grandes éxitos de ayer y hoy
Esuardo en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Victoria sin identidad
Frank Terraces en Bendita normalidad
Francisco en Victoria sin identidad
Julián Martín Fernández en Rodrygo hace viejo a Vinicius
J. J. Creamer en Los héroes de Bowie
Joselito en Éxito sin cimientos
Juan de Dios Luna Cijanes en Ansufatización
Juan De Dios Luna Cijanes en El ciclismo se ablanda
Frank Terraces en Desapego
Juan De Dios Luna Cijanes en Movistar no se rinde
Juan de Dios Luna Cijanes en Queremos tanto a Roglic
Frank Terraces en Hace dos meses
Juan De Dios Luna Cijanes en Nada por aquí, Neymar por allá
Juan De Dios Luna Cijanes en Hoy me he acordado de Lucho Herrera
Juan De Dios Luna Cijanes en Un colombiano en la luna
Juan De Dios Luna Cijanes en El Tour se achica ante Bernal
Juan de Dios Luna Cijanes en Bernal rompe el cielo
Juan De Dios Luna Cijanes en Bernal quiere el Tour
Eberhard Torres Calderón en Cuarenta años de La vida de Brian
Juan De Dios Luna Cijanes en Pinot quiere el Tour y Mikel Landa no se rinde
Frank Terraces en El Atlético más merengue
Juan De Dios Luna Cijanes en La suerte dispara contra Landa
Diego en El fugitivo
Diego en Sopor de France
Juan De Dios Luna Cijanes en El Talento Desperdiciado I: George Best
Juan De Dios Luna Cijanes en Friedenreich: Pelé antes de Pelé
Frank Terraces en La Feria de la Carne
Frank Terraces en El altar de Pérgamo
Juan De Dios Luna Cijanes en Ni cinco de bola
José Antonio Gutiérrez en No cambies tus sueños, cambia el mundo
Antonio Lopez Lobeto en Los doce trabajos de Hércules
Francisco Pedrajas Raya en Ramos-Florentino: Pimpinela en el Madrid
Antonio Lopez Lobeto en Mi pájaro es mejor que el tuyo
Stockton en Bon voyage
Juan De Dios Luna Cijanes en El problema del Barça es el relato
Perikorro en Tantas mareas, marean
Perikorro en No me gusta el cricket
Carmelo en La venda ya cayó
Antonio Jesús Zarza Moreno en ¿Marino o submarino?
Lorenzo Dominguez Sanchez en Gracias, Florentino
Joaquín en Camino a Vitoria
Robert Lee en El que se va, ya no es
victor martín marron en Quiten de ahí a esa loca
Martín Vallejo platero en El borde de la piscina
Diego en Gracias, Johan
jose antonio medrano en Gracias, Johan
Jorge Florido en Gracias, Johan
Javier en Gracias, Johan
Esteban en Gracias, Johan
Fran en Gracias, Johan
5contraelcalvo en Esperando a Zidane
Perikorro en Esperando a Zidane
Elaine Cristina en Casillas, el homenaje pendiente
Tomás Luis de Victoria en No, lo ponemos todo al centro
Tomás Luís de Victoria en Casillas, el homenaje pendiente
Lucas en Benzema FC
Carlos Antonio Suárez fornelino en Jugarse «nada»
Antonio Lopez Lobeto en Siete equipos para tres descensos
Víctor Raúl Valladares en El Real Madrid se queda solo
IÑAKI ASENSIO CALATAYUD en Ter Stegen, el portero de la T-10
José Ramón García en Ilusión en el nuevo White Hart Lane
JOSE ANTONIO FERNANDEZ PLAZA en Héctor del Mar, tal como éramos
Lucas en Oh, capitán
José Luis Heras en Usted tiene el faro roto
Juan J Rodriguez en Usted tiene el faro roto
Jairo Castillo en El Madrid de la triste figura
Rod en Au revoir
Cristian Galván en Motociclismo e hipocresía
Hassansudeim en La trampa perfecta
Juan De Dios Luna Cijanes en La trampa perfecta
Antonio Lopez Lobeto en Cuestión de fe
Martín Vallejo platero en Marcó Isco, ganó Zidane
Eliseo en Vuelve Zidane
Juan De Dios Luna Cijanes en La esperanza
Juan de Dios Luna Cijanes en La muerte del emperador
Maria Jose en Tropismo
María Jesús en Tropismo
Antonio Lopez Lobeto en El amor no siempre gana
SanEmeterio For Atle en Bienvenidos al espectáculo de minstrel
Elaine Cristina en El empate perfecto
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en La revancha perpetua
Antonio Lopez Lobeto en Al límite de la filosofía
Juan de Dios Luna Cijanes en La ley del mínimo esfuerzo
Antonio Lopez Lobeto en Milagro Kvitova
Carlos Leo Castellanos en Cristiano ya no va de farol
Marcos Da Silva en El tamaño importa (y mucho)
Antonio Lopez Lobeto en Promesas que todavía lo son
Gustavo Del río manzano en Quince años sin el mejor: Chava Jiménez
ROSA MARIA cuesta guerrero en A propósito de Laura
Irene García en Vidrio roto
AA - Rod en Vidrio roto
Juan Luna Cijanes en Solari y la teoría del melón
Antonio Lopez Lobeto en El valor de las palabras
Raúl Ávila en El traje de toda la vida
Miguel Morán en Godín es El Cid Campeador
Ricardo Moreno Castillo en La adolescencia duele
Aminie Filippi en La adolescencia duele
Miguel Angel Hidalgo Mena en Historia de un superviviente
Alfrez en Por los cojones
Paulino en Por los cojones
ROSA MARIA cuesta guerrero en La adolescencia duele
Luis Miguel en Y el presidente, ¿qué?
Oscar Redondo Callado en Tour 2019: Un espanto de recorrido
Santiago Peraza en A LA CONTRA, primer aniversario
Teddy Sagarrasantos@hotmail.com en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Guillem Comí en