lunes, mayo 20, 2024
Google search engine
InicioFútbolMundial Rusia 2018#LaDiferenciaPelayo: Adiós, España

#LaDiferenciaPelayo: Adiós, España

Se terminó un Mundial y se acabó una década. Ocurrió de la peor manera posible, sin una pizca de heroísmo, contra un equipo inferior y ante un público que reconoció su propia inferioridad de un modo casi festivo, y nada duele tanto como morir entre risas. Los rusos en el estadio celebraron cada córner, cada patadón de su portero y cada mínima aproximación al área de España. No había angustia en sus caras. Se hubieran marchado tan contentos con una derrota honorable. Y doy por hecho que el sentimiento era compartido por el entrenador local, camarada Cherchesov, que no imaginó otro paraíso que los penaltis.

Mientras todo eso sucedía, España se desangraba, incapaz de generar ocasiones ante un adversario que le entregó el balón durante 120 minutos con sus respectivos añadidos. Qué rápido pasan los años y qué lentas las horas. Todo ese tiempo nos sentimos impotentes. Nosotros, el equipo que hizo del balón un aliado, casi un jugador más, se estrangulaba con la pelota en los pies.

De inicio nos llegó a parecer fácil, maravillosamente sencillo. Gol a los once minutos e inacción del adversario. Con España por delante, Rusia no modificó el gesto: siguió guarecida en su campo e impasible ante el dominio de su rival. Dominio abrumador, dominio ruborizante, pero dominio horizontal. Pases y pases sin otro objetivo que dar pases y pases. Pases hasta la línea de tres cuartos y vuelta a empezar. Pases inútiles, conservadores, desesperantes. No había intención de terminar las jugadas, no había quien metiera un balón en profundidad o quien probara un regate, tal era la obsesión por no arriesgar la pelota y por evitar los contragolpes rusos. Sólo era perceptible el deseo de terminar ya, como si en lugar de 80 minutos restaran cinco o seis, como si en el fútbol se pudiera negociar un armisticio.

Al rato comprendimos que el público no abucheaba a su selección por no salir de la cueva; nos pitaba a nosotros por conformarnos con la victoria famélica y por negar el espectáculo que habían ido a ver. Éramos nosotros quienes estábamos obligados a jugar por la estrella y por el talento, por ser candidatos y por ser España. Y tal vez tuvieran razón. Estábamos haciendo una penosa dejación de funciones. En el minuto 45 llegó nuestro primer tiro entre palos; en el 57, el primer córner.

Entiendo el desconcierto que puede provocar encontrarse con un anfitrión que no ejerce, la misma que encontrarse con un favorito que no recuerda los caminos. En cualquier caso, nada justifica nuestra pasividad, ese esfuerzo por desconvocar el partido. En esas les entregamos media hora. Y a continuación les regalamos un penalti, mano de Piqué. Nada dramático en otras circunstancias, terrible en las actuales.

Rusia cedió unos metros y en el minuto 64 retiró a su ariete, el gigantón Dzyuba, su único peligro cierto. El mensaje era nítido: firmaban los penaltis. Ni con Iniesta mejoró España, o no lo suficiente. Ni con Aspas, o no lo bastante. Sólo Rodrigo nos dio un impulso que tropezó con el inconveniente de un reloj disparado. Ya no era cuestión de querer, sino de llegar a tiempo. Y no llegamos.

Los penaltis, en contra de lo que se dice, no son una lotería. Son la última prueba de la confianza de un equipo y, concretamente, de un portero. Pierde quien cree menos. Y perdimos nosotros.

El final es como le gusta el fútbol, guionista de éxito. Todo comenzó en los penaltis contra Italia de la Eurocopa del 2008 y todo concluye con otros penaltis, en Moscú, a 15.000 kilómetros de Johannesburgo. Sepan los jóvenes que ahora no estamos hundidos, solo desnudos. Durante más tiempo del que soy capaz de recordar fuimos una selección desdichada y de esa frustración nos nació luego un jardín, ya conocen los efectos del estiércol.

No es tiempo de llorar, sino de brindar. Fue bonito mientras duró y duró más de lo esperado. Gracias, caballeros. Porque inventamos una forma de jugar, por salvar a los bajitos del mundo y por darnos una esperanza que termina hoy, diez años después. Por ustedes.

Juanma Trueba
Juanma Trueba
Periodista, ciclista en sueños, cronista de variedades y cinéfilo (sector La La Land). Capitán del equipo para que le dejen jugar. Después de tantos años, sigue pensando que lo contrario del buenismo es el malismo. Fue subdirector del diario AS hasta que le tiraron del tren. Luego se lanzó a una aventura a la que puso por nombre A la Contra. Y en ella sigue.
RELATED ARTICLES

6 COMENTARIOS

  1. Pienso que, en un partido de fútbol, se empieza a ganar cuando se le da a al rival lo que no quiere, o se le priva de lo que quiere; se le tuerce el plan, para ser más claros. Creo que, en el caso de España, la solución al partido de Rusia era tan evidente como entregarles el balón. ¿No quieres caldo? ¡Pues toma dos tazas! Y con chicos como Asensio, Rodrigo, Saúl o Iago, habrían caído cinco simplemente aprovechando los espacios. El problema es que se ha instalado la posesión como dogma, y todo lo que no sea ganar con un abrumador setenta y cinco por ciento de posesión de balón es una calamidad y una blasfemia. Con dos goles en contra, Rusia se abre y se puede tocar con más calma y alegría.

    Otra cosa que le reprocho a esta Selección española es que sale con onces que no favorecen ni una idea ni otra. Son híbridos de poca claridad. Si se apuesta por la posesión, quizás convendría tener un delantero centro más apropiado que Diego Costa, cuyo objetivo es tocar tres balones y meter dos en la red; también sería bueno entender que un futbolista como Asensio se desperdicia cuando se le priva de sus arrancadas en velocidad o de sus disparos desde larga distancia. Por otra parte, y esta opinión será controvertida, es un desdoblamiento estúpido juntar a Koke y Busquets: su juego no es complementario, ni permite que haya una «sala de máquinas», por así decirlo.

    Más cosas: se dice que Isco fue el único activo, y no lo cuestiono; lo que sí critico es que se pusiera de jefe de mandos a un futbolista que tiende a dar dos o tres toques al balón, a «ralentizar» el curso de la jugada. Cuando le rodean Silva e Iniesta, y están en forma, es una adición maravillosa, porque añade el gesto inesperado a la acción, pero cuando es el único creador del equipo, no me resulta convincente.

    En suma, se trata de adaptarse a las circunstancias: Thiago no está a la altura de Xavi Hernández, y Silva e Iniesta no tienen la frescura física para hacer del tiki-taka un juego imprevisible (porque hace falta estar en permanente movimiento para jugarlo, no lo olviden). Además, teniendo a Rodrigo, Iago, Costa y Asensio, se me plantea la duda de por qué no se jugó con dos delanteros, quizás a Diego Costa de nueve y alguien por detrás, con Isco y Saúl de falsos extremos. ¿Saben cuál fue la última selección española que jugó así?

    La España que jugó (y ganó) la Eurocopa de 2008.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
Google search engine

Most Popular

Recent Comments

Perikorro en Con contundencia
Alberto Patiño Varela en Los antimadridistas
Xavi Verger en Vinicius saca el cañón
Perikorro en Vivos con Fati-ga
Perikorro en La del Pirata bueno
Diego en Los sufridores
Diego en Viva el rey
Juan De Dios Luna Cijanes en La posesión y los tulipanes
Perikorro en Minority Report
Dr en Las viudas
Diego en Las viudas
Perikorro en Las viudas
Perikorro en Gaspartismo Reloaded
Diego en Viva la Vuelta
Dr en Viva Irlanda
Diego en Viva Irlanda
Diego en Decíamos ayer
Diego en Paz y amor
Dr en Paz y amor
Diego en Paz y amor
Diego en Vuela Supermán
Diego en Vuela Supermán
Diego en El trampolín
Perikorro en Salvar a Barrabás
Coral en Truman
Jose Avellaneda Perez en Los ídolos
María en Calles vacías
Amiguel en El pendejo de turno
Silvia Nebreda en Palabras y lágrimas
Manitu69 en This is Atleti
Alejandro Rincón Rubio en ¿Es Jovic un mediapunta?
Diego A. en Elogio de la locura
Juan De Dios Luna Cijanes en Efectividad máxima
Alfrez en Oda al populismo
Alfrez en Oda al populismo
Diego en Oda al populismo
Manitu69 en Oda al populismo
Fiodor Dostoievski en ¿Suerte o talento?
EUGENIO JORDAN en El cisne blanco
Frank Terraces en Historia del segundo Atleti
Hassandudeim en Historia del segundo Atleti
Perikorro en Aquí un Zidanista
Hassansudeim en Fichar a Descartes
Frank Terraces en Fichar a Descartes
Michael en Nacho y la tristeza
Irene García en Entre cero y nada
Roberto Gómez González en Entre cero y nada
Hassansudeim en Primeras impresiones
Rafael Sánchez Sánchez en Correa, Oblak y feliz año nuevo
Juanma Jiménez en Sólo fútbol
Jules en Sólo fútbol
Che en Trigo limpio
Gracias Faubert en Trigo limpio
Hassansudeim en Trigo limpio
Xabier en Trigo limpio
Juan carlos en Trigo limpio
Óscar Laguna en Ansiedad
Juan De Dios Luna Cijanes en El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos
Joan Del Valle en El tamaño importa (y mucho)
Jose Carlos Torrenova Lozano en Mucho más importante que todo eso
Pascual Vicente Martínez Gimeno en Dos años A La Contra
Yessy arreola en El encanto de los Nicas
Julie Bello Abaunza en El encanto de los Nicas
Vicente Martin-Pozuelo Cantos en Good Bye, Lenin!
yerry en Don Cenizo
IGWT en Relatividad
Manitu69 en Hacerse viejo
Tony en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Grandes éxitos de ayer y hoy
Esuardo en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Victoria sin identidad
Frank Terraces en Bendita normalidad
Francisco en Victoria sin identidad
Julián Martín Fernández en Rodrygo hace viejo a Vinicius
J. J. Creamer en Los héroes de Bowie
Joselito en Éxito sin cimientos
Juan de Dios Luna Cijanes en Ansufatización
Juan De Dios Luna Cijanes en El ciclismo se ablanda
Frank Terraces en Desapego
Juan De Dios Luna Cijanes en Movistar no se rinde
Juan de Dios Luna Cijanes en Queremos tanto a Roglic
Frank Terraces en Hace dos meses
Juan De Dios Luna Cijanes en Nada por aquí, Neymar por allá
Juan De Dios Luna Cijanes en Hoy me he acordado de Lucho Herrera
Juan De Dios Luna Cijanes en Un colombiano en la luna
Juan De Dios Luna Cijanes en El Tour se achica ante Bernal
Juan de Dios Luna Cijanes en Bernal rompe el cielo
Juan De Dios Luna Cijanes en Bernal quiere el Tour
Eberhard Torres Calderón en Cuarenta años de La vida de Brian
Juan De Dios Luna Cijanes en Pinot quiere el Tour y Mikel Landa no se rinde
Frank Terraces en El Atlético más merengue
Juan De Dios Luna Cijanes en La suerte dispara contra Landa
Diego en El fugitivo
Diego en Sopor de France
Juan De Dios Luna Cijanes en El Talento Desperdiciado I: George Best
Juan De Dios Luna Cijanes en Friedenreich: Pelé antes de Pelé
Frank Terraces en La Feria de la Carne
Frank Terraces en El altar de Pérgamo
Juan De Dios Luna Cijanes en Ni cinco de bola
José Antonio Gutiérrez en No cambies tus sueños, cambia el mundo
Antonio Lopez Lobeto en Los doce trabajos de Hércules
Francisco Pedrajas Raya en Ramos-Florentino: Pimpinela en el Madrid
Antonio Lopez Lobeto en Mi pájaro es mejor que el tuyo
Stockton en Bon voyage
Juan De Dios Luna Cijanes en El problema del Barça es el relato
Perikorro en Tantas mareas, marean
Perikorro en No me gusta el cricket
Carmelo en La venda ya cayó
Antonio Jesús Zarza Moreno en ¿Marino o submarino?
Lorenzo Dominguez Sanchez en Gracias, Florentino
Joaquín en Camino a Vitoria
Robert Lee en El que se va, ya no es
victor martín marron en Quiten de ahí a esa loca
Martín Vallejo platero en El borde de la piscina
Diego en Gracias, Johan
jose antonio medrano en Gracias, Johan
Jorge Florido en Gracias, Johan
Javier en Gracias, Johan
Esteban en Gracias, Johan
Fran en Gracias, Johan
5contraelcalvo en Esperando a Zidane
Perikorro en Esperando a Zidane
Elaine Cristina en Casillas, el homenaje pendiente
Tomás Luis de Victoria en No, lo ponemos todo al centro
Tomás Luís de Victoria en Casillas, el homenaje pendiente
Lucas en Benzema FC
Carlos Antonio Suárez fornelino en Jugarse «nada»
Antonio Lopez Lobeto en Siete equipos para tres descensos
Víctor Raúl Valladares en El Real Madrid se queda solo
IÑAKI ASENSIO CALATAYUD en Ter Stegen, el portero de la T-10
José Ramón García en Ilusión en el nuevo White Hart Lane
JOSE ANTONIO FERNANDEZ PLAZA en Héctor del Mar, tal como éramos
Lucas en Oh, capitán
José Luis Heras en Usted tiene el faro roto
Juan J Rodriguez en Usted tiene el faro roto
Jairo Castillo en El Madrid de la triste figura
Rod en Au revoir
Cristian Galván en Motociclismo e hipocresía
Hassansudeim en La trampa perfecta
Juan De Dios Luna Cijanes en La trampa perfecta
Antonio Lopez Lobeto en Cuestión de fe
Martín Vallejo platero en Marcó Isco, ganó Zidane
Eliseo en Vuelve Zidane
Juan De Dios Luna Cijanes en La esperanza
Juan de Dios Luna Cijanes en La muerte del emperador
Maria Jose en Tropismo
María Jesús en Tropismo
Antonio Lopez Lobeto en El amor no siempre gana
SanEmeterio For Atle en Bienvenidos al espectáculo de minstrel
Elaine Cristina en El empate perfecto
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en La revancha perpetua
Antonio Lopez Lobeto en Al límite de la filosofía
Juan de Dios Luna Cijanes en La ley del mínimo esfuerzo
Antonio Lopez Lobeto en Milagro Kvitova
Carlos Leo Castellanos en Cristiano ya no va de farol
Marcos Da Silva en El tamaño importa (y mucho)
Antonio Lopez Lobeto en Promesas que todavía lo son
Gustavo Del río manzano en Quince años sin el mejor: Chava Jiménez
ROSA MARIA cuesta guerrero en A propósito de Laura
Irene García en Vidrio roto
AA - Rod en Vidrio roto
Juan Luna Cijanes en Solari y la teoría del melón
Antonio Lopez Lobeto en El valor de las palabras
Raúl Ávila en El traje de toda la vida
Miguel Morán en Godín es El Cid Campeador
Ricardo Moreno Castillo en La adolescencia duele
Aminie Filippi en La adolescencia duele
Miguel Angel Hidalgo Mena en Historia de un superviviente
Alfrez en Por los cojones
Paulino en Por los cojones
ROSA MARIA cuesta guerrero en La adolescencia duele
Luis Miguel en Y el presidente, ¿qué?
Oscar Redondo Callado en Tour 2019: Un espanto de recorrido
Santiago Peraza en A LA CONTRA, primer aniversario
Teddy Sagarrasantos@hotmail.com en Bienvenidos al mágico mundo de Oz