viernes, junio 21, 2024
Google search engine

Bye, bye, Blackbird

Corría el tiempo de descuento en Stamford Bridge. El marcador señalaba un insuficiente empate a uno y desde la capital italiana acababa de llegar la noticia del final del partido en el Olímpico de Roma. El Atletico de Madrid estaba oficialmente fuera de la máxima competición europea pero no lo parecía. Filipe Luis se tiraba a por el enésimo balón dividido. Saúl seguía metiendo la pierna. El resto de jugadores continuaba corriendo como si no hubiese mañana. Como habían hecho desde el primer minuto. Si eras capaz de ignorar ese molesto zumbido que hacía las veces de narración televisiva, podías incluso escuchar el grito apasionado de centenares de colchoneros que ahí, en la última gota de vida de una competición que ya habían perdido, seguían animando a sus jugadores para llenar el mítico estadio londinense de color rojiblanco. En ese momento se me encogió el corazón. Aparqué por un momento la tristeza (que estaba y que volvería después) y se me vino a la cabeza la imagen de Peggy Lee cantando en el Ambassador Hotel de Chicago. “Empaqueta todo mi cariño y hey, ahí voy, cantando bajito… bye, bye, Blackbird”.

El Atleti no cayó en el estadio del Chelsea. Fue allí donde se confirmó su salida de la Champions League 2017-2018 pero no fue allí donde perdió la clasificación. Lo hizo en esa primera jornada, en Roma, fallando docenas de ocasiones en uno de sus mejores partidos. Lo hizo en el Metropolitano, aupado en el histerismo de los nuevos tiempos y aturdido todavía por un estadio nuevo que no supo entonces cómo arropar al equipo durante ese maldito minuto final que le sirvió al Chelsea para llevarse la victoria. Lo hizo en Azerbayán, donde gracias una plantilla descosida y a la ansiedad extrema de un entorno cada vez más tóxico, jugaron aquel día con plomo en las piernas y miedo en el alma. Lo hizo contra esos mismos azeríes, en casa, poseídos de nuevo por el hechizo de la falta de gol y la presión invisible del que sigue sin entender que el fútbol es un deporte en el que se puede ganar y se puede perder. Hubiese bastado con que uno sola de todas esas anomalías hubiese sido de otra manera pero no tiene sentido lamentarse ahora. Al Atleti le ha salido mal todo lo que le podía salir mal en esta edición de la Champions pero sabemos que otras veces fue al revés. Es fútbol.

El partido fue apasionante, eso sí. Con un Chelsea con hechuras de gran equipo y un Atleti dispuesto a vaciarse. El control durante los primeros minutos fue aparentemente para los de Simeone pero era un control tramposo. El peligro lo llevaba el equipo inglés. Bien plantado, más rápido en el centro del campo y con más talento arriba. El Atleti se perdía entre los descosidos de su mermada plantilla. La banda derecha era un drama. El centro del campo era incapaz de pensar con la rapidez necesaria para este tipo de partidos. La enésima rotación del delantero centro volvió a ser un desastre. El Atleti salió vivo de la primera parte gracias a un Oblak nuevamente excelso pero en la segunda salió con algo más de brío. Sólo con eso, con el empuje de unos jugadores de los que nadie puede dudar y con mucho corazón, el Atleti consiguió adelantarse en el marcador gracias a otro de los ejes de este equipo. Saúl.

A partir de ese momento el partido se rompió. El Chelsea se puso el traje de grande de Europa, Hazard destapó el tarro de las esencias, Cesc hizo de escudero y empezaron a llegar las ocasiones. El Atleti se revolvía como lo que es, un equipo enorme, unido y orgulloso. Podía haber pasado cualquier cosa, porque así son los partidos de tú a tú, pero lo que pasó es que los Blues empataron en una jugada desafortunada de Savic y el marcador ya no volvió a moverse.

Fueron unos últimos minutos espectaculares en los que todos corrían, todos peleaban, todos saltaban, todos morían y todos tocaban sus límites. Fútbol de élite. Fútbol de Champions. Fue también entonces cuando me di cuenta de por qué no pueden jugar en este equipo tipos como ese tal Vrsaljko que en ese mismo momento remoloneaba en el banquillo. El Atleti necesita jugadores de fútbol y no especuladores.

La bofetada es importante y duele. Claro que duele. Es estúpido negarlo. Igual de estúpido que intentar buscar culpables, diseñar reproches ingeniosos a toro pasado o demandar histriónicamente que alguien se abra las venas en una plaza pública. ¿Para qué? Me parece un error perder el tiempo echando la vista atrás cuando todo el mundo es consciente del diagnóstico y de los errores. Estamos a mitad de temporada. Ya habrá tiempo de hacer juicios sumarísimos. La mirada y las energías hay que ponerlas ahora en dirección contraria. En el siguiente partido. Olvidándose del fantasma de la navidad pasada y consolidando la inercia de los últimos partidos.

No hay más. Se cierra una puerta pero se abre otra. Como la vida misma. Bye, bye, Blackbird.

[spotifyplaybutton play=»spotify:track:7CWXt5dUsezai8RD1PIx7e»/]

Ennio Sotanaz
Ennio Sotanaz
Se hace llamar "escritor intruso", pero ya se está convirtiendo en escritor de cabecera. Alimentó un blog en torno al Atleti (“Y los sueños, sueños son”) desde 2007 a 2017 así como otros blogs clandestinos sobre música, cine, series y política. Además, es compositor, cantante, guitarrista y teclista de los 'Happy Losers'. También ha publicado discos en solitario bajo el pseudónimo de Lukah Boo. Entre otras rarezas tiene un título de Ingeniero Industrial firmado por el Rey.
RELATED ARTICLES

2 COMENTARIOS

  1. Muy bueno lo suyo maestro.Coincidencia plena .Nos faltó una pizca de suerte en la fase y nos sobró ansiedad

  2. Querido Ennio

    Pues la vida te lleva por estos caminos. Ahora a jugar la Europa League,a ganarla si es posible ya hacer una buena liga y Copa. Y ya está. Que esto no es más (ni menos) que fútbol

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
Google search engine

Most Popular

Recent Comments

Perikorro en Con contundencia
Alberto Patiño Varela en Los antimadridistas
Xavi Verger en Vinicius saca el cañón
Perikorro en Vivos con Fati-ga
Diego en Los sufridores
Diego en Viva el rey
Juan De Dios Luna Cijanes en La posesión y los tulipanes
Perikorro en Minority Report
Dr en Las viudas
Diego en Las viudas
Perikorro en Las viudas
Perikorro en Gaspartismo Reloaded
Diego en Viva la Vuelta
Dr en Viva Irlanda
Diego en Viva Irlanda
Diego en Decíamos ayer
Diego en Paz y amor
Dr en Paz y amor
Diego en Paz y amor
Diego en Vuela Supermán
Diego en Vuela Supermán
Diego en El trampolín
Perikorro en Salvar a Barrabás
Coral en Truman
Jose Avellaneda Perez en Los ídolos
María en Calles vacías
Amiguel en El pendejo de turno
Silvia Nebreda en Palabras y lágrimas
Manitu69 en This is Atleti
Alejandro Rincón Rubio en ¿Es Jovic un mediapunta?
Diego A. en Elogio de la locura
Juan De Dios Luna Cijanes en Efectividad máxima
Alfrez en Oda al populismo
Alfrez en Oda al populismo
Diego en Oda al populismo
Manitu69 en Oda al populismo
Fiodor Dostoievski en ¿Suerte o talento?
EUGENIO JORDAN en El cisne blanco
Frank Terraces en Historia del segundo Atleti
Hassandudeim en Historia del segundo Atleti
Perikorro en Aquí un Zidanista
Hassansudeim en Fichar a Descartes
Frank Terraces en Fichar a Descartes
Michael en Nacho y la tristeza
Irene García en Entre cero y nada
Roberto Gómez González en Entre cero y nada
Hassansudeim en Primeras impresiones
Rafael Sánchez Sánchez en Correa, Oblak y feliz año nuevo
Juanma Jiménez en Sólo fútbol
Jules en Sólo fútbol
Che en Trigo limpio
Gracias Faubert en Trigo limpio
Hassansudeim en Trigo limpio
Xabier en Trigo limpio
Juan carlos en Trigo limpio
Óscar Laguna en Ansiedad
Juan De Dios Luna Cijanes en El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos
Joan Del Valle en El tamaño importa (y mucho)
Jose Carlos Torrenova Lozano en Mucho más importante que todo eso
Pascual Vicente Martínez Gimeno en Dos años A La Contra
Vicente Martin-Pozuelo Cantos en Good Bye, Lenin!
yerry en Don Cenizo
IGWT en Relatividad
Manitu69 en Hacerse viejo
Tony en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Grandes éxitos de ayer y hoy
Esuardo en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Victoria sin identidad
Frank Terraces en Bendita normalidad
Francisco en Victoria sin identidad
Julián Martín Fernández en Rodrygo hace viejo a Vinicius
J. J. Creamer en Los héroes de Bowie
Joselito en Éxito sin cimientos
Juan de Dios Luna Cijanes en Ansufatización
Juan De Dios Luna Cijanes en El ciclismo se ablanda
Frank Terraces en Desapego
Juan De Dios Luna Cijanes en Movistar no se rinde
Juan de Dios Luna Cijanes en Queremos tanto a Roglic
Frank Terraces en Hace dos meses
Juan De Dios Luna Cijanes en Nada por aquí, Neymar por allá
Juan De Dios Luna Cijanes en Hoy me he acordado de Lucho Herrera
Juan De Dios Luna Cijanes en Un colombiano en la luna
Juan De Dios Luna Cijanes en El Tour se achica ante Bernal
Juan de Dios Luna Cijanes en Bernal rompe el cielo
Juan De Dios Luna Cijanes en Bernal quiere el Tour
Eberhard Torres Calderón en Cuarenta años de La vida de Brian
Juan De Dios Luna Cijanes en Pinot quiere el Tour y Mikel Landa no se rinde
Frank Terraces en El Atlético más merengue
Juan De Dios Luna Cijanes en La suerte dispara contra Landa
Diego en El fugitivo
Diego en Sopor de France
Juan De Dios Luna Cijanes en El Talento Desperdiciado I: George Best
Juan De Dios Luna Cijanes en Friedenreich: Pelé antes de Pelé
Frank Terraces en La Feria de la Carne
Frank Terraces en El altar de Pérgamo
Juan De Dios Luna Cijanes en Ni cinco de bola
José Antonio Gutiérrez en No cambies tus sueños, cambia el mundo
Antonio Lopez Lobeto en Los doce trabajos de Hércules
Francisco Pedrajas Raya en Ramos-Florentino: Pimpinela en el Madrid
Antonio Lopez Lobeto en Mi pájaro es mejor que el tuyo
Stockton en Bon voyage
Juan De Dios Luna Cijanes en El problema del Barça es el relato
Perikorro en Tantas mareas, marean
Perikorro en No me gusta el cricket
Carmelo en La venda ya cayó
Antonio Jesús Zarza Moreno en ¿Marino o submarino?
Lorenzo Dominguez Sanchez en Gracias, Florentino
Joaquín en Camino a Vitoria
Robert Lee en El que se va, ya no es
victor martín marron en Quiten de ahí a esa loca
Martín Vallejo platero en El borde de la piscina
Diego en Gracias, Johan
jose antonio medrano en Gracias, Johan
Jorge Florido en Gracias, Johan
Javier en Gracias, Johan
Esteban en Gracias, Johan
Fran en Gracias, Johan
5contraelcalvo en Esperando a Zidane
Perikorro en Esperando a Zidane
Elaine Cristina en Casillas, el homenaje pendiente
Tomás Luis de Victoria en No, lo ponemos todo al centro
Tomás Luís de Victoria en Casillas, el homenaje pendiente
Lucas en Benzema FC
Carlos Antonio Suárez fornelino en Jugarse «nada»
Antonio Lopez Lobeto en Siete equipos para tres descensos
Víctor Raúl Valladares en El Real Madrid se queda solo
IÑAKI ASENSIO CALATAYUD en Ter Stegen, el portero de la T-10
José Ramón García en Ilusión en el nuevo White Hart Lane
JOSE ANTONIO FERNANDEZ PLAZA en Héctor del Mar, tal como éramos
Lucas en Oh, capitán
José Luis Heras en Usted tiene el faro roto
Juan J Rodriguez en Usted tiene el faro roto
Jairo Castillo en El Madrid de la triste figura
Rod en Au revoir
Cristian Galván en Motociclismo e hipocresía
Hassansudeim en La trampa perfecta
Juan De Dios Luna Cijanes en La trampa perfecta
Antonio Lopez Lobeto en Cuestión de fe
Martín Vallejo platero en Marcó Isco, ganó Zidane
Eliseo en Vuelve Zidane
Juan De Dios Luna Cijanes en La esperanza
Juan de Dios Luna Cijanes en La muerte del emperador
Maria Jose en Tropismo
María Jesús en Tropismo
Antonio Lopez Lobeto en El amor no siempre gana
SanEmeterio For Atle en Bienvenidos al espectáculo de minstrel
Elaine Cristina en El empate perfecto
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en La revancha perpetua
Antonio Lopez Lobeto en Al límite de la filosofía
Juan de Dios Luna Cijanes en La ley del mínimo esfuerzo
Antonio Lopez Lobeto en Milagro Kvitova
Carlos Leo Castellanos en Cristiano ya no va de farol
Marcos Da Silva en El tamaño importa (y mucho)
Antonio Lopez Lobeto en Promesas que todavía lo son
Gustavo Del río manzano en Quince años sin el mejor: Chava Jiménez
ROSA MARIA cuesta guerrero en A propósito de Laura
Irene García en Vidrio roto
AA - Rod en Vidrio roto
Juan Luna Cijanes en Solari y la teoría del melón
Antonio Lopez Lobeto en El valor de las palabras
Raúl Ávila en El traje de toda la vida
Miguel Morán en Godín es El Cid Campeador
Ricardo Moreno Castillo en La adolescencia duele
Aminie Filippi en La adolescencia duele
Miguel Angel Hidalgo Mena en Historia de un superviviente
Alfrez en Por los cojones
Paulino en Por los cojones
ROSA MARIA cuesta guerrero en La adolescencia duele
Luis Miguel en Y el presidente, ¿qué?
Oscar Redondo Callado en Tour 2019: Un espanto de recorrido
Santiago Peraza en A LA CONTRA, primer aniversario
Teddy Sagarrasantos@hotmail.com en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Conchita Minguez en Cinco apuntes para seis carreras