jueves, junio 20, 2024
Google search engine
InicioMultideporteCricketLlega The Ashes: en contra del cricket moderno

Llega The Ashes: en contra del cricket moderno

Los aficionados más puristas en el Reino Unido y Oceanía ya velan armas ante la llegada de una de las más cruentas rivalidades deportivas. The Ahses, la competición bienal de cricket que disputan Inglaterra y Australia ya está aquí. Para los no iniciados en este deporte, se trata de una especie de Ryder Cup. Se disputa cada dos años, de manera alternativa en Australia y en Inglaterra enfrentando a las dos superpotencias occidentales del cricket. Históricamente es quizás la mayor competición de este deporte que mueve masas en el subcontinente indio (India, Pakistán, Bangladesh) o en el Reino Unido y Oceanía, pero que a muchos de ustedes les sonará a chino.

Esta edición 2017 de The Ashes dará comienzo el 23 de noviembre en Brisbane y finalizará el 8 de enero de 2018 en Sydney. No, no me he equivocado, tenemos Ashes hasta el año nuevo. Ambos equipos disputarán cinco partidos. A los citados de Brisbane (23-27 de Noviembre) y Sydney (4-8 de enero de 2018) se suman Adelaida (2-6 de diciembre), Perth (14-18 de diciembre) y Melbourne (26-30 de diciembre). No, tampoco hay ninguna errata en las fechas. Los partidos de cricket en The Ashes usan el formato tradicional llamado Test Cricket, que dura cinco días por partido. Ambos equipos tienen que batear y bolear dos veces durante el partido, hasta conseguir eliminar diez jugadores del rival. Cada día el juego empieza a eso de las 10 de la mañana y no acaba hasta bien entrada la tarde, a eso de las seis cuando la luz escasea. Entre medias, eso sí, hay un parón para comer y otro para merendar, o para tomar el té como les gusta decir en el argot del cricket.

Por si alguien se lo está preguntando, no todos los partidos de cricket duran cinco días. Para adaptarlo a la vida moderna han surgido dos formatos más cortos. Uno, el de partido de un día entero desde la mañana a la tarde. Otro, más reciente y despreciado por los puristas pero amado por los más jóvenes y las firmas comerciales, es el llamado T20 en el que cada equipo solo batea y bolea por un período corto de tiempo. Los partidos no son tan largos, suelen durar unas cuatro horas.

Pero volvamos a The Ashes. Los ingleses son los actuales campeones. Derrotaron 3-2 en 2015 a unos australianos que se consideraban favoritos, hiriendo de manera muy profunda el orgullo del país en una de sus competiciones fetiche. El torneo de 2017 representa la 70ª edición de la competición, y la rivalidad no podría estar más igualada. De las 69 ediciones disputadas, Inglaterra ha ganado en 32, Australia otras tantas y se han producido cinco empates. Porque sí, quizás una de las reglas más sorprendentes del cricket es que un partido puede acabar, tras cinco días de juego, en empate. De hecho es bastante habitual que se dé ese resultado. En cricket para ganar un partido de cinco días un equipo ha de eliminar a los diez jugadores del rival dos veces. Si no lo consigue, aunque haya marcado más carreras, la contienda acaba en tablas.

The Ashes, como el cricket, aúna tradición, rivalidad deportiva e importancia económica. Los orígenes del torneo datan de 1882. Tras una humillante derrota ante Australia en el The Oval londinense, el periódico local The Sporting Times publicó un obituario del cricket inglés, diciendo que su cuerpo será “cremado y las cenizas se desplazarán a Australia”. Cuando Inglaterra viajó a Australia para volver a enfrentarse a los oceánicos tras la humillación de Londres, el capitán británico prometió que su equipo iba dispuesto a “recuperar esas cenizas”.

Dicho y hecho, tras derrotar a los australianos en su propia casa, el capitán inglés Ivo Bligh recibió como trofeo una pequeña jarrita de terracota, de unos 12 centímetros de altura, que metafóricamente contenía las cenizas del cricket australiano, si bien sólo eran las cenizas producidas al quemar una pelota de cricket. Desde aquel entonces The Ashes ha sido sinónimo de la confrontación de cricket entre Inglaterra y Australia. Con el tiempo el torneo se fue estructurando y profesionalizando, como el deporte, y a día de hoy es una de las competiciones deportivas más seguidas en ambos países. Como recuerdo de aquellos inicios, el trofeo que levanta el campeón de cada edición es una reproducción de la pequeña jarrita que contiene las cenizas. Dada su fragilidad, el original se encuentra de manera permanente en Londres. Puede verse en Lord’s Cricket Ground, la catedral de este deporte en la capital británica.

En Inglaterra la retransmisión televisiva de The Ashes corresponderá al canal de pago BT Sport, lo que ha causado un amplio debate. Usando términos conocidos en España, para muchos ingleses The Ashes debería ser un acontecimiento “de interés general”. Sin embargo el gobierno británico no lo incluye en la lista de eventos deportivos protegidos, aquellos que deben retransmitirse en abierto en virtud de la directiva europea de televisión sin fronteras. Así pues, será una vez más el canal de radio de la BBC, con su afamado narrador de cricket Jonathan Agnew quien lleve los lances del juego a la mayoría de ingleses. BBC Radio 5 live sports extra retransmitirá, de manera íntegra, los cinco partidos de principio a fin. Por suerte para Agnew, el equipo desplazado a Australia por la BBC es amplio, y no tendrá que estar él al pie del cañón todo el tiempo en los cinco partidos de cinco días cada uno.

En lo deportivo, es complicado elegir un favorito. Los especialistas parecen inclinarse por Australia, pero el equipo inglés de partidos a cinco días ha jugado muy bien en los últimos meses. Además, Inglaterra viajará a Australia sin Ben Stokes, de 26 años, uno de sus mejores jugadores y co-capitán del equipo. Los seleccionadores y la federación inglesa de cricket decidieron dejar a Stokes fuera del equipo después de que se viese envuelto en una pelea a la salida de una discoteca en Bristol. Las casas de apuestas parecen coincidir. La victoria australiana se paga actualmente 2 a 5 (0,4 a 1) mientras que la inglesa se paga 3 a 1.

Para los no iniciados el cricket es un deporte, cuando menos, complicado. Por no decir imposible de entender. Sus aspectos básicos son sencillos. Se enfrentan dos equipos de 10 jugadores. Uno batea mientras que el otro bolea. En el centro del estadio hay un rectángulo de arena, en cuyos extremos cortos se sitúan tres estacas (wicket, se llama en inglés). Delante de esas estacan se sitúa el bateador. Simplificando mucho, el objetivo del boleador es lanzar la pelota lo mejor posible para golpear esas estacas. El objetivo del bateador es evitarlo y, si puede, mandar la pelota lo más lejos posible para así ir anotando carreras. Si consigue que la pelota llegue a las gradas (como un home run en béisbol), se anota seis carreras. Si saca la bola fuera de los límites del campo pero no llega a la grada, se anota cuatro puntos. El boleador eliminará al bateador si consigue golpear los palos con la pelota o si tras batear un compañero agarra la pelota al vuelo. Así pues, el objetivo del bateador es marcar cuantas más carreras pueda antes de ser eliminado. Y el de los boleadores es eliminar a 10 bateadores del equipo contrario cuanto antes. Para ganar el partido un equipo debe de marcar más carreras que el oponente pero además también eliminar por dos veces a los 10 bateadores rivales.

La importancia de The Ashes va más allá de lo deportivo y lo cultural. Es uno de los sustentos económicos del cricket profesional en el Reino Unido. El dinero que recauda por su retransmisión la federación inglesa sostiene el torneo local de cricket a cinco días, el de toda la vida. Acuciado por las ligas comerciales de cricket corto en Australia e Inglaterra, pero sobre todo la de la India, el formato de cinco días languidece. Es un formato para puristas. Su público es mayor porque es muy difícil de condensar para uso en la web, las redes sociales o Youtube. Es un formato para élites con dinero y con mucho tiempo libre. El cricket corto es el futuro porque atrae más dinero que competiciones como The Ashes. La popularidad del formato corto de cuatro horas ha revitalizado al cricket en muchos de sus mercados principales, sobre todo en India, Pakistán, Bangladesh y las West Indies. Como deporte es poco conocido en la Europa occidental, pero tiene un nivel de seguimiento muy alto en el Reino Unido y las antiguas colonias del imperio. Para muchos en Inglaterra, sin embargo, los nuevos formatos son un sacrilegio que se han sacado de la manga en India y Australia para desbancar con dinero el poder tradicional que Inglaterra ha sostenido en el cricket. Sí, parece que muchos en Inglaterra también están en contra del cricket moderno. ¿Les suena?

Borja García
Borja García
Periodista de vocación hasta que decidió que prefería tener los fines de semana libres para ir al fútbol. Trabajó para la cadena SER y el Diario AS. Tuvo el privilegio de vivir y contar en directo el Mundial juvenil de fútbol de Nigeria como enviado especial. Hace años decidió cambiar el mundo informativo por el académico. Ahora es profesor de universidad y se dedica a investigar y explicar los entresijos de la gestión y del negocio del deporte en una universidad del centro de Inglaterra. Y a seguir las desventuras del Nottingham Forest.
RELATED ARTICLES

1 COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
Google search engine

Most Popular

Recent Comments

Perikorro en Con contundencia
Alberto Patiño Varela en Los antimadridistas
Xavi Verger en Vinicius saca el cañón
Perikorro en Vivos con Fati-ga
Diego en Los sufridores
Diego en Viva el rey
Juan De Dios Luna Cijanes en La posesión y los tulipanes
Perikorro en Minority Report
Dr en Las viudas
Diego en Las viudas
Perikorro en Las viudas
Perikorro en Gaspartismo Reloaded
Diego en Viva la Vuelta
Dr en Viva Irlanda
Diego en Viva Irlanda
Diego en Decíamos ayer
Diego en Paz y amor
Dr en Paz y amor
Diego en Paz y amor
Diego en Vuela Supermán
Diego en Vuela Supermán
Diego en El trampolín
Perikorro en Salvar a Barrabás
Coral en Truman
Jose Avellaneda Perez en Los ídolos
María en Calles vacías
Amiguel en El pendejo de turno
Silvia Nebreda en Palabras y lágrimas
Manitu69 en This is Atleti
Alejandro Rincón Rubio en ¿Es Jovic un mediapunta?
Diego A. en Elogio de la locura
Juan De Dios Luna Cijanes en Efectividad máxima
Alfrez en Oda al populismo
Alfrez en Oda al populismo
Diego en Oda al populismo
Manitu69 en Oda al populismo
Fiodor Dostoievski en ¿Suerte o talento?
EUGENIO JORDAN en El cisne blanco
Frank Terraces en Historia del segundo Atleti
Hassandudeim en Historia del segundo Atleti
Perikorro en Aquí un Zidanista
Hassansudeim en Fichar a Descartes
Frank Terraces en Fichar a Descartes
Michael en Nacho y la tristeza
Irene García en Entre cero y nada
Roberto Gómez González en Entre cero y nada
Hassansudeim en Primeras impresiones
Rafael Sánchez Sánchez en Correa, Oblak y feliz año nuevo
Juanma Jiménez en Sólo fútbol
Jules en Sólo fútbol
Che en Trigo limpio
Gracias Faubert en Trigo limpio
Hassansudeim en Trigo limpio
Xabier en Trigo limpio
Juan carlos en Trigo limpio
Óscar Laguna en Ansiedad
Juan De Dios Luna Cijanes en El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos
Joan Del Valle en El tamaño importa (y mucho)
Jose Carlos Torrenova Lozano en Mucho más importante que todo eso
Pascual Vicente Martínez Gimeno en Dos años A La Contra
Vicente Martin-Pozuelo Cantos en Good Bye, Lenin!
yerry en Don Cenizo
IGWT en Relatividad
Manitu69 en Hacerse viejo
Tony en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Grandes éxitos de ayer y hoy
Esuardo en Don Cenizo
Juan De Dios Luna Cijanes en Victoria sin identidad
Frank Terraces en Bendita normalidad
Francisco en Victoria sin identidad
Julián Martín Fernández en Rodrygo hace viejo a Vinicius
J. J. Creamer en Los héroes de Bowie
Joselito en Éxito sin cimientos
Juan de Dios Luna Cijanes en Ansufatización
Juan De Dios Luna Cijanes en El ciclismo se ablanda
Frank Terraces en Desapego
Juan De Dios Luna Cijanes en Movistar no se rinde
Juan de Dios Luna Cijanes en Queremos tanto a Roglic
Frank Terraces en Hace dos meses
Juan De Dios Luna Cijanes en Nada por aquí, Neymar por allá
Juan De Dios Luna Cijanes en Hoy me he acordado de Lucho Herrera
Juan De Dios Luna Cijanes en Un colombiano en la luna
Juan De Dios Luna Cijanes en El Tour se achica ante Bernal
Juan de Dios Luna Cijanes en Bernal rompe el cielo
Juan De Dios Luna Cijanes en Bernal quiere el Tour
Eberhard Torres Calderón en Cuarenta años de La vida de Brian
Juan De Dios Luna Cijanes en Pinot quiere el Tour y Mikel Landa no se rinde
Frank Terraces en El Atlético más merengue
Juan De Dios Luna Cijanes en La suerte dispara contra Landa
Diego en El fugitivo
Diego en Sopor de France
Juan De Dios Luna Cijanes en El Talento Desperdiciado I: George Best
Juan De Dios Luna Cijanes en Friedenreich: Pelé antes de Pelé
Frank Terraces en La Feria de la Carne
Frank Terraces en El altar de Pérgamo
Juan De Dios Luna Cijanes en Ni cinco de bola
José Antonio Gutiérrez en No cambies tus sueños, cambia el mundo
Antonio Lopez Lobeto en Los doce trabajos de Hércules
Francisco Pedrajas Raya en Ramos-Florentino: Pimpinela en el Madrid
Antonio Lopez Lobeto en Mi pájaro es mejor que el tuyo
Stockton en Bon voyage
Juan De Dios Luna Cijanes en El problema del Barça es el relato
Perikorro en Tantas mareas, marean
Perikorro en No me gusta el cricket
Carmelo en La venda ya cayó
Antonio Jesús Zarza Moreno en ¿Marino o submarino?
Lorenzo Dominguez Sanchez en Gracias, Florentino
Joaquín en Camino a Vitoria
Robert Lee en El que se va, ya no es
victor martín marron en Quiten de ahí a esa loca
Martín Vallejo platero en El borde de la piscina
Diego en Gracias, Johan
jose antonio medrano en Gracias, Johan
Jorge Florido en Gracias, Johan
Javier en Gracias, Johan
Esteban en Gracias, Johan
Fran en Gracias, Johan
5contraelcalvo en Esperando a Zidane
Perikorro en Esperando a Zidane
Elaine Cristina en Casillas, el homenaje pendiente
Tomás Luis de Victoria en No, lo ponemos todo al centro
Tomás Luís de Victoria en Casillas, el homenaje pendiente
Lucas en Benzema FC
Carlos Antonio Suárez fornelino en Jugarse «nada»
Antonio Lopez Lobeto en Siete equipos para tres descensos
Víctor Raúl Valladares en El Real Madrid se queda solo
IÑAKI ASENSIO CALATAYUD en Ter Stegen, el portero de la T-10
José Ramón García en Ilusión en el nuevo White Hart Lane
JOSE ANTONIO FERNANDEZ PLAZA en Héctor del Mar, tal como éramos
Lucas en Oh, capitán
José Luis Heras en Usted tiene el faro roto
Juan J Rodriguez en Usted tiene el faro roto
Jairo Castillo en El Madrid de la triste figura
Rod en Au revoir
Cristian Galván en Motociclismo e hipocresía
Hassansudeim en La trampa perfecta
Juan De Dios Luna Cijanes en La trampa perfecta
Antonio Lopez Lobeto en Cuestión de fe
Martín Vallejo platero en Marcó Isco, ganó Zidane
Eliseo en Vuelve Zidane
Juan De Dios Luna Cijanes en La esperanza
Juan de Dios Luna Cijanes en La muerte del emperador
Maria Jose en Tropismo
María Jesús en Tropismo
Antonio Lopez Lobeto en El amor no siempre gana
SanEmeterio For Atle en Bienvenidos al espectáculo de minstrel
Elaine Cristina en El empate perfecto
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en La revancha perpetua
Antonio Lopez Lobeto en Al límite de la filosofía
Juan de Dios Luna Cijanes en La ley del mínimo esfuerzo
Antonio Lopez Lobeto en Milagro Kvitova
Carlos Leo Castellanos en Cristiano ya no va de farol
Marcos Da Silva en El tamaño importa (y mucho)
Antonio Lopez Lobeto en Promesas que todavía lo son
Gustavo Del río manzano en Quince años sin el mejor: Chava Jiménez
ROSA MARIA cuesta guerrero en A propósito de Laura
Irene García en Vidrio roto
AA - Rod en Vidrio roto
Juan Luna Cijanes en Solari y la teoría del melón
Antonio Lopez Lobeto en El valor de las palabras
Raúl Ávila en El traje de toda la vida
Miguel Morán en Godín es El Cid Campeador
Ricardo Moreno Castillo en La adolescencia duele
Aminie Filippi en La adolescencia duele
Miguel Angel Hidalgo Mena en Historia de un superviviente
Alfrez en Por los cojones
Paulino en Por los cojones
ROSA MARIA cuesta guerrero en La adolescencia duele
Luis Miguel en Y el presidente, ¿qué?
Oscar Redondo Callado en Tour 2019: Un espanto de recorrido
Santiago Peraza en A LA CONTRA, primer aniversario
Teddy Sagarrasantos@hotmail.com en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Conchita Minguez en Cinco apuntes para seis carreras